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Una retransmisión en directo en YouTube terminó de la peor manera el 28 de julio, cuando un creador de contenido surcoreano de unos 50 años ingirió una sustancia venenosa durante una discusión con un suscriptor. Los espectadores vieron la escena en tiempo real y avisaron al 119, el servicio de emergencias de Corea del Sur.
Los equipos de rescate lo encontraron en parada cardiorrespiratoria dentro de un vehículo estacionado cerca de su domicilio. Después lo trasladaron a un hospital de Mokpo, donde los médicos confirmaron su fallecimiento.
La Policía investiga qué ocurrió durante el directo
Ahora la investigación gira alrededor de la grabación completa de la emisión, que ya está en manos de la Policía. Los agentes tratan de aclarar tanto el contenido de la discusión como las circunstancias exactas de la muerte.
Por el momento, las autoridades no han revelado ni la identidad del youtuber ni la sustancia que ingirió. Ese silencio deja una imagen incompleta de un caso que ya ha vuelto a poner el foco sobre la exposición extrema de algunos creadores durante sus emisiones en vivo.
El hombre vivía en una isla con su familia y gestionaba un canal centrado en conversaciones cotidianas. Ese perfil, lejos de los grandes formatos de espectáculo, subraya que el directo más básico también puede convertirse en un espacio de tensión imprevisible cuando la relación con la audiencia salta de la pantalla a la vida personal.
Corea del Sur ya arrastraba otros casos ligados a emisiones y seguidores
No es un episodio aislado dentro del streaming surcoreano. En 2025, una streamer apareció muerta y la policía detuvo como sospechoso de asesinato a un espectador que le había donado decenas de miles de dólares.
También figura otro caso reciente que sacudió a la comunidad digital del país. Na Dong-hyun, creador conocido como Dae Library, fue hallado sin vida en su domicilio de Seúl después de no acudir a una reunión que tenía programada.
Entre los pocos datos confirmados hay una tensión difícil de ignorar. Un canal dedicado a conversaciones cotidianas acabó en una escena de emergencia real, vista por la audiencia antes de que los sanitarios llegaran al vehículo donde encontraron al creador en parada cardiorrespiratoria.