Un vídeo con 200.000 vistas lleva a un creador marroquí a juicio por cocinar y comer un perro

Ayoub Ben Nesnes fue detenido en Marruecos tras difundir un vídeo en el que cocina y consume un perro callejero; afronta cargos por presunto maltrato animal y ofensas a principios religiosos.

20 de junio de 2026 a las 09:17h
Un vídeo con 200.000 vistas lleva a un creador marroquí a juicio por cocinar y comer un perro
Un vídeo con 200.000 vistas lleva a un creador marroquí a juicio por cocinar y comer un perro

Un vídeo de poco más de unas escenas bastó para colocar a Ayoub Ben Nesnes en el centro de una investigación judicial en Marruecos. El creador de contenido fue detenido después de que las autoridades emitieran una orden por la publicación de una grabación en la que prepara, cocina y consume carne de un perro callejero.

La difusión no fue menor. El vídeo superó las 200.000 visualizaciones antes de ser retirado, una cifra que explica la velocidad con la que el caso saltó del escándalo en redes a los tribunales.

El vídeo mezcló protesta social y una referencia directa al Eid al-Adha

Ben Nesnes presentó al animal como una alternativa al sacrificio tradicional vinculado al Eid al-Adha. Ahí aparece una de las claves del caso, porque la grabación no solo provocó rechazo por el trato al perro, también por tocar una práctica religiosa especialmente sensible.

En su primera explicación, Ayoub Ben Nesnes, creador de contenido marroquí, sostuvo que el vídeo funcionaba como una protesta por el precio de la carne de ganado. Su argumento partía de un problema económico muy concreto para muchas familias.

Ben Nesnes afirmó que el coste del ganado había vuelto inaccesible la compra de un animal para el sacrificio. La idea que trasladaba era que una tradición central para muchas casas había quedado fuera del bolsillo de parte de la población.

Después cambió su relato y negó haber matado al animal

Más tarde, el creador modificó su versión de los hechos. Pasó de defender el sentido de la publicación como protesta a asegurar que no mató al perro.

Según ese segundo relato, recogió un animal que ya había fallecido. Además, insistió en que existían pruebas para respaldar esa explicación y pidió que dejararan de acusarle directamente de haber acabado con la vida del perro.

Ese cambio de versión añade otra capa al caso. No solo está en discusión lo que muestra el vídeo, también qué ocurrió exactamente antes de la grabación y si el material difundido refleja un delito de maltrato animal.

Las denuncias empujaron el caso hasta la vía penal

Varias organizaciones de protección animal presentaron denuncias formales tras la difusión del vídeo. La respuesta judicial llegó después con una orden que terminó en la detención del creador.

Ahora Ben Nesnes afronta cargos por presunto maltrato animal y por ofensas relacionadas con principios religiosos. La causa reúne a la vez una posible infracción penal y un choque con creencias religiosas, un cruce especialmente delicado en un caso que ya había circulado de forma masiva.

Al final, el punto más difícil para Ben Nesnes no está en la viralidad ni en su explicación posterior, sino en la distancia entre ambas versiones. Un vídeo con más de 200.000 visualizaciones, una protesta ligada al precio del ganado y una defensa basada en que el perro ya estaba muerto forman la contradicción que ahora examinará la justicia.

Sobre el autor
Redacción
Ver biografía