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La reclamación de 50 millones de dólares presentada por Carlitos Ricardo Parias coloca en primer plano un episodio que mezcla uso de la fuerza, detención migratoria y un proceso judicial ya cuestionado. El creador mexicano, conocido en TikTok como Richard LA y seguido por más de 125.000 personas, asegura que un agente del ICE le disparó en el brazo durante su arresto en Los Ángeles el 21 de octubre del año pasado.
Más allá de la cifra, el caso toca un nervio sensible porque llega cuando crecen las denuncias sobre el trato a mexicanos bajo custodia migratoria en Estados Unidos. Ahí aparece una tensión incómoda para Washington y también para Ciudad de México, que ya ha elevado el tono por otras muertes recientes en centros de detención.
La vía legal arrancó después de un arresto que terminó con disparos
Denise Gastelum, abogada de Parias, comunicó la reclamación como paso previo a una demanda contra el Departamento de Seguridad Nacional, el ICE y otras agencias. La letrada definió el ataque como “indiscriminado”, una palabra que anticipa por dónde irá la batalla judicial.
Durante aquel operativo, Parias intentó huir en su vehículo. En medio del incidente, un agente de la oficina del sheriff también recibió un disparo en la mano.
Ahí está una de las claves del caso, porque la escena no admite una lectura simple. La futura demanda apunta al uso de la fuerza contra el creador mexicano, mientras el expediente también recoge que un miembro de las fuerzas de seguridad salió herido.
Un juez ya corrigió una parte del caso contra Parias
A finales del año pasado, un juez desestimó la acusación presentada por fiscales federales que sostenían que Parias había usado su coche como arma. La decisión no giró sobre un detalle menor, sino sobre una garantía básica del proceso.
El tribunal concluyó que a Parias le habían denegado el acceso a sus abogados durante el procedimiento. Ese punto cambia el terreno del conflicto porque debilita una de las piezas centrales con las que las autoridades intentaban sostener el caso penal.
"El DHS discrepa firmemente de la decisión de desestimar este caso por agredir a un agente federal. Todos los extranjeros en situación irregular que se encuentran bajo custodia tienen acceso a sus abogados. A nadie se le niega el derecho a la asistencia letrada" - portavoz del Departamento de Seguridad de EE UU
La respuesta oficial no solo rechaza la resolución judicial, también niega de forma frontal la premisa que permitió anular la acusación. Ese choque entre lo que sostuvo el juez y lo que afirma el departamento perfila una disputa que ya no es solo penal, sino también institucional.
El caso llega cuando aumentan las alertas sobre la custodia del ICE
Desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca a inicios del año pasado, se han registrado 18 mexicanos fallecidos bajo custodia del ICE. La cifra convierte un caso individual en parte de una discusión más amplia sobre condiciones de detención y atención médica.
El pasado lunes, Claudia Sheinbaum, presidenta de México, lamentó la muerte de un mexicano en un centro de procesamiento de Laredo, Texas. Su intervención dio una dimensión diplomática a un debate que ya venía creciendo.
"Este compatriota fue detenido en junio. Lo que nos dijo la familia es que él sufría de diabetes e hipertensión y, probablemente, no tenía todos los medicamentos" - Claudia Sheinbaum, presidenta de México
No es el mismo expediente que el de Parias, pero ambos episodios comparten un punto de fricción evidente. Cuando un caso habla de un disparo durante una detención y otro de una muerte ligada a posibles carencias médicas, la discusión deja de ser abstracta y aterriza en daños concretos.
Parias reclama 50 millones de dólares por un disparo en el brazo y, al mismo tiempo, el recuento de 18 mexicanos muertos bajo custodia del ICE desde inicios del año pasado empuja su historia fuera de TikTok y dentro de un problema mucho más difícil de encerrar en un solo expediente.