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Angie Hidalgo terminó convertida en tendencia por una escena tan breve como incómoda. Mientras pescaba en la ría de Vigo, un pulpo le enganchó la mano con los tentáculos y la secuencia acabó en redes entre críticas, dudas sobre el trato al animal y una defensa pública de la creadora.
Este martes, la instagramer respondió a las acusaciones de usuarios que la señalaban por haber torturado al pulpo. Su versión dibuja una escena menos calculada y bastante más torpe de lo que sugerían muchos comentarios.
"Lo capturé yo, no es fácil. Fue con una nécora de plástico... Tengo mano para pescarlos, para cogerlos ya no tanto" - Angie Hidalgo, instagramer
La discusión no gira solo alrededor de la captura, sino de lo que pasó después. El animal se aferró a la mano de Hidalgo y un acompañante consiguió que la soltara después de golpearlo contra el suelo de la embarcación.
Hidalgo negó que maltratara al pulpo y defendió cómo lo manipuló
Ahí es donde la polémica creció. Hidalgo rechazó las acusaciones de tortura y sostuvo que únicamente lo sujetó por la parte superior, una precisión con la que intenta responder al reproche más repetido en redes.
"De eso nada. Todo el mundo me ha criticado en las redes, pero solo lo cogí por arriba" - Angie Hidalgo, instagramer
La propia escena, sin embargo, explica parte del revuelo. El pulpo había agarrado su mano con los tentáculos y no lograba soltarse, una imagen que cambia mucho cuando se ve en vídeo y que suele disparar juicios rápidos.
Después llegó otro dato con el que Hidalgo buscó rebajar la crítica. Aseguró que el animal volvió al mar porque superaba el peso de 220 gramos, un detalle que presentó como prueba de que respetaron la norma durante la jornada de pesca.
"El pulpo, como pesaba más de 220 gramos, lo volvimos a echar al mar. Respetamos religiosamente los pesos y volvió al mar" - Angie Hidalgo, instagramer
Una frase explica mejor que ninguna otra por qué la escena se descontroló
No fue una captura limpia ni una maniobra cómoda para quien estaba a bordo. Hidalgo resumió ese momento con una imagen muy concreta, más útil que cualquier explicación larga sobre el forcejeo con el animal.
"Tenía las patas tan largas que no había manera de soltarlo" - Angie Hidalgo, instagramer
Entre la defensa de la instagramer y la reacción de los usuarios queda una tensión difícil de disimular. El pulpo volvió al mar, pero antes hizo falta golpearlo contra el suelo de la embarcación para que soltara la mano.