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Un comentario lanzado en directo ha terminado en la Fiscalía de Madrid. La Asociación Transparencia y Democracia en el Deporte ha denunciado al youtuber Iñaki Angulo por sus palabras sobre Héctor Bellerín, futbolista del Real Betis, durante una emisión del viernes 4 de septiembre.
La clave no está solo en el tono del ataque, sino en su posible encaje penal. La denuncia ha llegado a la Sección de Delitos de Odio y Discriminación y sostiene que los hechos podrían encajar en el artículo 510 del Código Penal, que contempla prisión de 6 meses a 2 años y multa económica.
La denuncia sitúa el foco en un directo que acabó fuera del fútbol
Iñaki Angulo, youtuber y periodista nacido en Vitoria-Gasteiz en 1987, estudió periodismo en la Universidad del País Vasco y dirige un canal con 600.000 suscriptores centrado en el Real Madrid y la NFL. Ese alcance ayuda a entender por qué una intervención de apenas unos segundos ha escalado más allá del circuito habitual de comentarios deportivos.
Durante ese directo, Angulo habló de Bellerín sin citarlo de forma abierta al principio, aunque la referencia resultó identificable por el contexto del partido.
"Hay un tío hoy que se pinta las uñas, que solo lee libros de mujeres, que probablemente sea maricón encubierto, que es rojo, que vota socialismo, no voy a decir su nombre, vamos a llamarle elle, ha parado a Vinícius solo". - Iñaki Angulo, youtuber y periodista
Ahí aparece el núcleo de la denuncia. No gira alrededor de una crítica deportiva por el marcaje a Vinícius, sino de una cadena de alusiones sobre orientación sexual, expresión de género e identidad ideológica.
El artículo 510 entra en juego cuando el insulto apunta a algo más
No toda salida de tono en internet termina en el terreno penal, pero esta denuncia busca precisamente ese encuadre. La asociación entiende que las manifestaciones de Angulo podrían constituir un delito de odio tipificado en el artículo 510 del Código Penal.
Para quien lo vea desde fuera, la diferencia es relevante. Una cosa es la bronca habitual del fútbol y otra muy distinta que el reproche público se construya sobre rasgos personales ajenos al juego y acabe examinado por una fiscalía especializada.
Además de la posible pena de cárcel, el artículo 510 prevé prisión de 6 meses a 2 años y multa económica. En términos prácticos, la discusión ya no trata solo de reputación o de ruido en redes, sino de consecuencias judiciales concretas.
Borja Iglesias reaccionó con un mensaje que elevó aún más la tensión
La respuesta pública más directa llegó desde otro futbolista en activo. Borja Iglesias, delantero del Celta, cargó contra Angulo después de conocer sus palabras.
"Guau, ¡qué barbaridad y qué vergüenza! Es la primera vez que veo a esta persona. Lo que estoy seguro es que no es la primera vez que suelta burradas de este estilo". - Borja Iglesias, futbolista del Celta
Su reacción añade otra capa al caso porque saca el episodio del eje Betis Real Madrid y lo convierte en una discusión más amplia sobre qué tipo de discurso circula alrededor del fútbol. Cuando otro profesional del vestuario entra a responder, el asunto deja de parecer una simple provocación para ganar peso público.
Con 600.000 suscriptores, Angulo no hablaba en una conversación privada ni en un desahogo perdido entre amigos. Ese dato convive ahora con otro mucho menos cómodo para cualquiera que viva de la exposición digital, una denuncia formal que pone bajo lupa una frase emitida el viernes 4 de septiembre y una posible pena de 6 meses a 2 años.