IlloJuan ha explicado que dejó de usar Twitter, hoy X, después de comprobar de primera mano el efecto real que puede tener un rumor falso en una red social convertida en amplificador de ruido constante.
Su caso gira alrededor de un episodio muy concreto. En octubre de 2023 empezó a circular en redes un bulo que acusaba a Masi Rodríguez, entonces su pareja, de haberle sido infiel. La historia era falsa, pero su alcance fue suficiente para marcar la relación de ambos con la plataforma. Para quien mira X como una app de conversación pública, el problema aquí no es abstracto basta con abrirla y entrar en tendencias, respuestas o mensajes para que una mentira se reproduzca a gran velocidad y siga viva incluso cuando ya ha sido desmentida.
"Sufrí en mis carnes una cosa que era mentira y fue súper injusto" - IlloJuan, streamer de Twitch
Cuando una red social deja de servir y pasa a desgastar
Lo que describe IlloJuan encaja con un uso muy reconocible de X una aplicación a la que mucha gente entra para informarse, comentar la actualidad o seguir a creadores, pero que en la práctica también expone de forma permanente a rumores, ataques y lecturas interesadas. En su caso, ese punto de inflexión llegó tras ver cómo una acusación falsa sobre Masi Rodríguez se expandía sin control. La app seguía funcionando como siempre, pero para el usuario ya había dejado de tener valor y había pasado a ser una fuente de desgaste.
La ruptura entre ambos se anunció oficialmente en julio de 2024. Entonces aclararon que la separación no tenía que ver ni con infidelidades ni con una mala relación, sino con "caminos de vida" que ya no coincidían, especialmente entre Madrid y Málaga. Aun así, el desmentido no frenó por completo el arrastre del rumor. Ese es uno de los límites más evidentes de plataformas como X publicar una aclaración no garantiza que tenga la misma difusión que el bulo inicial.
IlloJuan ha resumido el impacto de aquel episodio de forma tajante al hablar de un entorno que "no es normal ni bueno". En marzo de 2026 también reconoció sentirse cansado por el nivel de exposición y por el ruido constante en redes, además de denunciar que soporta "barbaridades". Para un creador con gran visibilidad, eso se traduce en una experiencia de uso muy distinta a la del usuario casual no entra solo a leer o publicar, entra también a gestionar consecuencias.
El caso de Masi Rodríguez muestra el coste real fuera de la pantalla
La otra cara del episodio la ha contado la propia Masi Rodríguez. Tras la ruptura, explicó en varias entrevistas que quedó muy afectada por la reacción de internet y que se apartó durante un tiempo del entorno digital. En abril de 2025 lo resumió con una frase muy clara "se acabó internet". No es una observación técnica sobre una app, pero sí una descripción precisa de lo que ocurre cuando la experiencia digital se vuelve inviable.
En mayo de 2025 seguía recibiendo mensajes llamándola "infiel", pese a que tanto ella como IlloJuan habían desmentido esa versión meses antes. En términos prácticos, eso revela una dinámica conocida en redes sociales la plataforma permite continuar una conversación indefinidamente, incluso cuando parte de una falsedad. Para quien está al otro lado, cada notificación, mención o mensaje puede reactivar el mismo episodio una y otra vez.
Hoy, Masi Rodríguez está al frente de Play Zeta en RTVE Play. IlloJuan, por su parte, ya ha dicho que a partir de 2027 quiere reducir bastante su actividad en Twitch, aunque sin dejar el contenido ni los videojuegos. Más que un rechazo total a internet, lo que aparece aquí es una reevaluación de qué plataformas merecen realmente la pena y cuáles han dejado de compensar por el coste personal que imponen.
El caso deja una conclusión incómoda pero clara una app como X puede ser útil para seguir conversaciones públicas, pero esa utilidad cae en picado cuando el diseño de la plataforma facilita que un rumor falso pese más que una explicación real. Y cuando eso ocurre, dejar de usarla no parece una exageración, sino una decisión perfectamente práctica.