“Un arroz blanco” ya se vende como irrepetible: la guerra por retenerte 3 segundos infla la comida

Mikel López Iturriaga critica que los vídeos gastronómicos en redes exageran para frenar el scroll: prometen más de lo que ofrecen y convierten la comida en espectáculo.

05 de mayo de 2026 a las 13:21h
“Un arroz blanco” ya se vende como irrepetible: la guerra por retenerte 3 segundos infla la comida
“Un arroz blanco” ya se vende como irrepetible: la guerra por retenerte 3 segundos infla la comida

El contenido gastronómico en redes sociales se está construyendo cada vez más sobre la exageración, y Mikel López Iturriaga lo resume como una pelea directa por captar atención en apenas 3 segundos.

El periodista y crítico gastronómico, conocido como El Comidista y responsable de la sección de cocina y gastronomía de El País, ha cargado contra varias de las dinámicas que dominan los vídeos de comida en plataformas sociales. Lo hizo en una entrevista en el pódcast Saldremos mejores, donde puso nombre a una sensación bastante reconocible para cualquiera que consuma este tipo de piezas: mucho impacto, poco matiz y una tendencia constante a sobreactuar.

La lógica del “wow” permanente

Para López Iturriaga, el problema empieza en la propia mecánica de estas plataformas. Su diagnóstico es claro: muchos vídeos prometen más de lo que realmente ofrecen porque compiten por no perder al usuario en cuestión de segundos. Esa necesidad de frenar el scroll empuja a un lenguaje inflado, a titulares emocionales y a recetas presentadas como si cada plato fuera una revelación.

"Yo creo que es por la batalla de la atención" - Mikel López Iturriaga, periodista y crítico gastronómico de El País

Ese análisis encaja con otra de sus frases más directas sobre cómo funcionan estos contenidos: la necesidad de “overpromise”, de prometer de más, para evitar que la audiencia vea solo 3 segundos del vídeo y siga pasando al siguiente. En la práctica, eso convierte preparaciones corrientes en supuestas maravillas. Un arroz blanco deja de ser un arroz blanco y pasa a venderse como una experiencia casi irrepetible.

Nerea Pérez de las Heras, una de las presentadoras del pódcast, también puso el foco en ese vocabulario hiperbólico que rodea a la comida en redes: “¡Brutal!, ¡Espectacular!, ¡Épico!”. No es un detalle menor. Ese tono no solo adorna el mensaje: condiciona la forma en que se presenta y se consume la comida. Todo necesita parecer extraordinario, aunque no lo sea.

Exceso, espectáculo y una crítica más de fondo

López Iturriaga fue especialmente duro con los influencers gastronómicos que se graban probando platos en restaurantes o enfrentándose a comidas gigantes. Su resumen de ese formato fue tajante: “Pues el horror, el horror máximo”. Más allá de la provocación, su crítica apunta a un patrón concreto: vídeos basados en cantidad, grasa, tamaño y desmesura como principal reclamo.

Según su análisis, ahí domina una lógica de exceso en la que importa más quién come más, quién prueba lo más grande o quién encuentra lo más chorreante. No se trata tanto de hablar de comida como de convertirla en espectáculo. Y, en su lectura, esa puesta en escena tiene además un componente de género, una forma de reafirmar masculinidad a través de la abundancia y la exageración.

Su remate fue igual de gráfico que crítico: comparar esa actitud con la de un niño de 12 años para el que todo es mejor simplemente porque hay más cantidad. La observación puede parecer brusca, pero señala algo reconocible en buena parte del contenido viral de comida: la abundancia sustituye al criterio, y el impacto visual desplaza cualquier valoración más interesante.

Lo que plantea López Iturriaga no es solo una queja sobre modales en internet. También sirve para entender por qué tantos vídeos gastronómicos acaban pareciéndose entre sí. Si todo tiene que ser brutal, épico o espectacular para retener atención, el resultado no es una conversación más rica sobre cocina, sino una escalada de ruido en la que comer bien importa menos que parecer desbordado ante la cámara.

Sobre el autor
Redacción
Ver biografía