Sin huellas ni registros dentales: la familia de Sofía Murillo afronta hasta 3 semanas de espera en Río

El accidente de un helicóptero turístico en Río de Janeiro mató a Sofía Murillo, su madre, su abuela y el piloto; la identificación forense se retrasa por la carbonización de los cuerpos y la falta de registros odontológicos.

12 de agosto de 2026 a las 09:14h
Sin huellas ni registros dentales: la familia de Sofía Murillo afronta hasta 3 semanas de espera en Río
Sin huellas ni registros dentales: la familia de Sofía Murillo afronta hasta 3 semanas de espera en Río

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Un vuelo turístico de pocos minutos en Río de Janeiro terminó en una cadena de trámites forenses y espera para una familia colombiana que había viajado a celebrar unos 15 años. El 8 de agosto murieron en un accidente de helicóptero Sofía Murillo, de 17 años, su madre Wendy Manrique Cubillos, su abuela Lida Rocío Cubillos y el piloto Alessandro Rocha.

Sofía Murillo no era una desconocida en redes. La creadora de contenido de belleza y cuidado personal reunía 50.000 seguidores en Instagram y 209.000 en TikTok, una dimensión pública que ha dado aún más visibilidad a una tragedia que, en lo inmediato, sigue atrapada en la identificación de los cuerpos.

La familia había contratado un sobrevuelo y el grupo viajó en dos turnos

Víctor Manrique, tío de Sofía Murillo, explicó que la familia pagó 4.400 reales por un paquete turístico de la empresa Voos Rio Panorâmico para el recorrido aéreo. El grupo se dividió en dos turnos de tres personas mientras esperaban para despegar desde Jacarepaguá.

A las 10.40 salieron Rocío, Wendy y Sofía en el primer turno. En tierra quedaron Víctor Manrique, su esposa Daniela Castañeda y su hija Laura Manrique, a la espera del siguiente vuelo.

La aeronave cayó cerca del mirador Vista Chinesa, en una zona boscosa, y el impacto provocó un incendio. Bomberos y militares acudieron al lugar para atender la emergencia.

La identificación quedó bloqueada por el estado de los cuerpos

Diana Páez, cónsul general de Colombia en Río de Janeiro, situó a Sofía Murillo en la ciudad por un motivo familiar, ya que había viajado para celebrar los 15 años de una pariente. Después del accidente, la dificultad pasó del rescate a la identificación forense.

La cónsul añadió que los cuerpos estaban totalmente incinerados, una condición que ha complicado las labores de reconocimiento. La Policía Civil practica exámenes odontológicos y antropológicos en el Instituto Médico Legal.

"Ya hemos sufrido una tragedia, que es la pérdida de nuestros familiares, y ahora tenemos que sufrir una segunda tragedia al tener que esperar aquí una, dos o tres semanas para una identificación que, lógicamente, ya se podría haber realizado" - Víctor Manrique, tío de Sofía Murillo

El problema inmediato no pasa solo por el tiempo de espera. También pesa la ausencia de registros dentales de las tres víctimas, un dato que ha limitado el siguiente método disponible después de descartar la identificación por huellas dactilares.

"Debido a la carbonización, no ha sido posible realizar la identificación mediante huellas dactilares. El siguiente método es la comparación de la arcada dental, pero, lamentablemente, no disponemos de los registros odontológicos de las tres (...) Estoy seguro al 100% de que los tres cadáveres que están aquí son los de mi familia" - Víctor Manrique, tío de Sofía Murillo

Las autoridades abrieron diligencias mientras crece la presión sobre los vuelos turísticos

El Centro de Investigación y Prevención de Accidentes Aeronáuticos analiza las causas del incidente. En paralelo, la Cancillería informó que el Consulado de Colombia en Río de Janeiro coordina diligencias con las autoridades locales y contacta a los familiares para orientarles.

Eduardo Cavaliere, alcalde de la ciudad, pidió a la Agencia Nacional de Aviación Civil una actuación más enérgica con las regulaciones de los vuelos de helicóptero. No es un detalle menor cuando el recorrido contratado había costado 4.400 reales y se presentaba como una actividad turística.

La tensión del caso hoy no está en las redes de Sofía Murillo ni en el alcance de sus videos, sino en algo mucho más básico y doloroso. Tres cuerpos incinerados, sin huellas dactilares utilizables y sin registros odontológicos disponibles, mantienen a la familia frente a una espera de una, dos o tres semanas.

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