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Antes de servir su primer plato, Pastifizzio ya ha decidido qué tipo de promoción no quiere en Valladolid. El nuevo restaurante de pasta fresca italiana abrirá el 12 de agosto en la Plaza del Corrillo y lo hará con una postura poco habitual en redes, rechazar comida gratis a cambio de reels, historias o reseñas.
La decisión llega antes incluso del estreno del local, un momento en el que muchos negocios suelen buscar visibilidad rápida. Pastifizzio ha comunicado en sus perfiles oficiales que no intercambiará invitaciones por opiniones, una línea que afecta de lleno a una práctica muy extendida en el contenido gastronómico local.
"Antes incluso de abrir, ya hemos recibido varias propuestas para venir invitados a cambio de publicar reels, historias o reseñas. Y queríamos contaros cómo lo entendemos en Pastifizzio" - Pastifizzio
Más que cerrar la puerta a cualquier colaboración, el restaurante delimita el terreno. Las campañas con creadores de contenido sí entran en sus planes, pero solo cuando exista un acuerdo publicitario explícito y la publicación quede identificada como publicidad.
Pastifizzio marca una línea entre reseña y publicidad
Ahí está el matiz que sostiene todo el mensaje. Pastifizzio distingue entre una recomendación espontánea y una pieza pagada, y defiende que ambas no pueden presentarse al público como si fueran lo mismo.
"Creemos que una reseña tiene más valor cuando nace de forma libre, sin una invitación de por medio. Por eso no intercambiamos comida por publicaciones u opiniones" - Pastifizzio
Esa posición toca una fibra sensible en cualquier ciudad con escena gastronómica activa. En Valladolid operan perfiles conocidos como Pablo Lázaro, responsable de @recomiendo_valladolid, y Rubén González, al frente de Rubin Food, junto a cuentas como @jferrarich, @guerra_te_lia, @infifooder y @comodolmo_.
No es un rechazo total a los creadores, sino a la confusión entre recomendación y promoción pagada. El restaurante solo colaborará en campañas acordadas e identificadas como publicidad, una fórmula que intenta separar la visibilidad contratada de la opinión que luego circula como experiencia personal.
El restaurante abrirá en Valladolid con un mensaje poco frecuente
Para un negocio que ni siquiera ha levantado la persiana, el debate elegido no gira en torno al menú ni al local, sino a la credibilidad. La apertura del 12 de agosto en la Plaza del Corrillo llega acompañada por una idea sencilla, que la recomendación debe ganarse en la mesa.
"Cuando lo hagamos, será dentro de una campaña acordada, transparente y claramente identificada como publicidad; no a cambio de una reseña. Preferimos ganarnos cada recomendación en el plato" - Pastifizzio
También hay una dimensión práctica en esa decisión. Renunciar al intercambio de comida por publicaciones obliga al restaurante a asumir que la conversación en redes quizá crezca más despacio, pero con un marco más claro para quien lea una opinión y quiera saber si nació por iniciativa propia o dentro de una campaña.
Al final, la frase más exigente del mensaje no habla de marketing, sino de confianza. Si alguien habla de nosotros, queremos que sea de verdad, ha resumido Pastifizzio antes de abrir el 12 de agosto en la Plaza del Corrillo.