Bogotá investiga la muerte de Natalia Villalba, influencer de 37 años, cuyo cuerpo apareció dentro de una maleta en un apartamento turístico del barrio de El Virrey. El caso suma varios movimientos previos al hallazgo y, de momento, deja más preguntas que respuestas.
La empleada doméstica encontró los restos el lunes en una maleta de color plateado que estaba en el baño del inmueble. La identificación llegó a través del pasaporte de la víctima, que permanecía dentro del apartamento.
La estancia de Natalia Villalba quedó interrumpida antes de la fecha prevista
Villalba se alojaba en ese apartamento desde el 3 de junio y tenía prevista su salida para el domingo 21. La falta de contacto comenzó el jueves, cuando dejó de responder llamadas y mensajes, según explicó su madre.
Ese desfase entre la reserva activa y el silencio repentino marca uno de los puntos centrales de la investigación. También lo hace otro detalle nada menor en cualquier reconstrucción de movimientos personales, porque el teléfono móvil de Natalia Villalba no ha sido localizado.
Las cámaras abrieron una línea clave sobre quién pasó por el apartamento
Durante los primeros días de la estancia, un ciudadano estadounidense residente en Texas acompañó a la víctima hasta el 7 de junio. Después, las cámaras de seguridad registraron el domingo previo al hallazgo a un ciudadano británico mientras trasladaba ropa de cama a la zona de lavandería.
Las autoridades investigan la posible implicación de dos ciudadanos extranjeros, aunque por ahora no han practicado detenciones. Ese dato sitúa el foco en las personas que tuvieron contacto con la víctima o acceso al entorno inmediato del apartamento.
El móvil ausente añade una pieza delicada a una investigación sin detenidos
No aparece el teléfono y tampoco hay arrestos, una combinación que complica cualquier lectura rápida del caso. En investigaciones de este tipo, el móvil suele concentrar las últimas comunicaciones, los desplazamientos y los contactos de los días decisivos.
Por ahora, la investigación sigue abierta en varias direcciones y sin una hipótesis cerrada. La última señal clara en la cronología pública sigue en el jueves en que Natalia Villalba dejó de contestar, mientras el hallazgo no llegó hasta el lunes dentro del apartamento en el que debía permanecer hasta el domingo 21.