El cuerpo de Roseli Fernandes, influencer y maquilladora brasileña de 48 años, dejó de responder apenas un día después de entrar en el quirófano. La artista acudió a una clínica privada de São Paulo el 26 de mayo para someterse a un aumento de glúteos mediante infiltraciones.
Lo que comenzó como una rutina estética se transformó en una emergencia médica cuando la paciente empezó a sufrir dolores intensos y un deterioro rápido de su salud. Falleció 24 horas después de la intervención.
La policía investiga una presunta negligencia médica
Las autoridades sanitarias y la policía de Brasil han abierto una investigación para determinar si existió negligencia durante el procedimiento o en el protocolo de atención de urgencia posterior. El coste de la cirugía superó los 10 mil dólares.
Los datos preliminares apuntan al polimetilmetacrilato, conocido por sus siglas PMMA, como el posible desencadenante directo del fallecimiento. Este material acrílico funciona como sustancia de relleno en cirugías estéticas.
Su aplicación incorrecta o en cantidades excesivas conlleva riesgos graves. El PMMA puede provocar infecciones agudas y embolias que derivan en complicaciones respiratorias y daños severos en órganos internos.
Otro luto reciente sacude a las redes sociales
Este deceso se suma a otra pérdida significativa en el entorno digital brasileño ocurrida pocas semanas antes. La creadora de contenido Vó do Céu murió a los 106 años el 15 de mayo.
Su nieta, Inmaculada Moura, confirmó la noticia a través de Instagram el 19 de mayo. Ambos casos reflejan la vulnerabilidad física detrás de la exposición pública constante en las plataformas digitales.