Más de una hora de hemorragia y una verdad incómoda: el forense dijo que era tratable

Stacey Warnecke murió el mismo día que dio a luz en su casa en Australia tras más de una hora de hemorragia antes de llamar a emergencias; la investigación examina un parto sin personal clínico y una muerte que el forense calificó como tratable si se actúa rápido.

22 de junio de 2026 a las 10:14h
Más de una hora de hemorragia y una verdad incómoda: el forense dijo que era tratable
Más de una hora de hemorragia y una verdad incómoda: el forense dijo que era tratable

Axel nació a las 3 de la madrugada del 29 de septiembre de 2025 en la casa de sus padres en Australia. Poco después, el parto que Stacey Warnecke había querido vivir sin médicos ni matronas derivó en una hemorragia que acabó con su vida ese mismo día.

Warnecke, de 30 años, había contratado por más de 3.000 libras a Emily Lal, trabajadora de apoyo al parto conocida como The Genuine Birth Keeper. La asistencia prevista excluía personal clínico, un detalle que después quedó en el centro de la investigación judicial.

La hemorragia avanzó durante más de una hora antes de la llamada

Emily Lal preguntó dos veces si debía llamar a una ambulancia, pero Warnecke rechazó ambas propuestas. La tercera petición llegó más de una hora después del inicio de la hemorragia, y entonces sí se activaron los servicios de emergencia.

"No estoy aquí para hacer un parto más seguro. No puedo hacer eso. No tengo formación clínica. No es mi papel evaluar la pérdida de sangre." - Emily Lal, trabajadora de apoyo al parto conocida como The Genuine Birth Keeper

A las 4:13 de la madrugada quedó registrada la llamada a emergencias. En esa conversación, Lal aseguró que la hemorragia había parado, aunque la situación de Warnecke ya exigía un traslado urgente.

Los paramédicos la llevaron al Hospital Frankston, en el sureste de Melbourne, a las 4:36 de la madrugada. Durante el paso a una cama hospitalaria, los abogados presentes en la investigación indicaron que la paciente expulsó un gran chorro de sangre.

El tribunal puso el foco en una pérdida de sangre que podía tratarse

Michael Burke, patólogo forense, declaró ante el tribunal que una muerte por pérdida de sangre es perfectamente tratable si se reconoce rápidamente y se controla. Esa afirmación sitúa el caso en un punto incómodo, porque no discute una complicación inevitable sino la respuesta que recibió.

En el hospital, los médicos administraron todas las reservas de sangre disponibles en el centro. También intentaron intervenciones en el corazón y el útero, pero Warnecke murió ese mismo día.

Nathan Warnecke, marido de Stacey Warnecke, describió en un comunicado el significado que tenía la maternidad para ella. Afirmó que ser madre era el mayor sueño de su esposa y que lo cumplió en sus términos, exactamente como siempre soñó hacerlo.

Entre el nacimiento de Axel a las 3 de la madrugada y la llamada a emergencias a las 4:13 transcurrió más de una hora de hemorragia. Esa diferencia de tiempo convive con otra frase difícil de apartar del caso, la del forense que sostuvo que esa clase de muerte puede tratarse si se detecta y controla con rapidez.

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