La Iglesia española ha encontrado en el móvil un terreno que ya no pisa con la misma facilidad en la calle. Más de 500 creadores de contenido católico viajarán a Madrid para cubrir la visita del Papa León XIV, coordinados por la plataforma Con el Papa, impulsada por la Conferencia Episcopal Española y las diócesis implicadas.
El movimiento tiene una lógica muy pegada al dato. Según el CIS, el porcentaje de católicos en España supera ligeramente el 50 %, pero solo el 16 % se declara practicante. Entre los menores de 24 años la cifra alcanza un tercio y las bodas por la Iglesia han caído más del 40 % desde 2015.
Ahí aparece una pregunta de consumo digital bastante clara. Si los jóvenes ya no están en las parroquias, dónde compite ahora el mensaje religioso por la atención, en un banco de madera o en el feed.
Las redes colocan a la Iglesia donde ahora pasan las horas los jóvenes
La propia Conferencia Episcopal Española lo formula con una imagen muy reconocible para cualquier usuario de apps sociales cuando afirma que las parábolas eran el Instagram de Jesús. La frase busca traducir un lenguaje antiguo a una lógica de pantalla, scroll y formatos breves.
Xiskya Valladares, monja y creadora de contenido, lleva años empujando justo en esa dirección. A sus 56 años suma más de 766.000 seguidores en TikTok y usa la red social X desde hace más de 17 años.
"Hay que hacer llegar a los jóvenes el mensaje de otra forma, más atractiva, más alegre, más viva. La mayoría de las parroquias no han cambiado y están envejecidas." - Xiskya Valladares, monja y creadora de contenido
Su trabajo no se limita a publicar mensajes religiosos en formato clásico. Valladares cuenta que habla de temas variados e intenta dar sentido a realidades humanas desde la fe, mostrando escenas cotidianas como una visita a la peluquería, un paseo en bicicleta o un día de playa.
Durante el 15 M, explica ella misma, detectó algo que cualquier plataforma social ha demostrado después con fuerza. Lo digital puede servir para activar encuentros físicos, comunidades y pertenencia, no solo para acumular visualizaciones.
"Durante el movimiento 15-M me di cuenta del enorme potencial que tenían las redes sociales para pasar de lo digital a lo presencial. Pensé que eso también podíamos hacerlo los cristianos." - Xiskya Valladares, monja y creadora de contenido
Esa idea de usar Instagram, TikTok o X como rampa y no como destino reaparece una y otra vez entre estos perfiles. No venden solo contenido, intentan empujar una transición desde el vídeo corto hacia la parroquia, el voluntariado o el retiro.
Los creadores ya no actúan solos y Madrid funcionará como escaparate
La visita del Papa León XIV servirá también como prueba de organización. Los creadores acreditados tendrán entrada reservada para los actos en el Santiago Bernabéu y en el Movistar Arena, mientras la Archidiócesis de Madrid agrupa las publicaciones bajo un mismo hashtag para favorecer el crecimiento del algoritmo.
Álvaro Serrano, sacerdote en el Dicasterio para la Comunicación, sitúa el objetivo en llegar también a quien no pise Madrid. Su planteamiento pasa por convertir a esos perfiles en intermediarios entre el evento presencial y una audiencia dispersa que sigue todo desde el teléfono.
"El objetivo es que todo el mundo conozca que el Papa ha llegado a España a través de las personas que evangelizan las redes sociales. Queremos que los que no puedan estar en la capital formen parte. La Iglesia tiene que salir a buscar a todo el mundo y los jóvenes ya no están tanto en la calle o en los parques, donde era más fácil atraerlos a las parroquias." - Álvaro Serrano, sacerdote en el Dicasterio para la Comunicación
Lucio Ruiz, secretario del Dicasterio para la Comunicación, trasladó en mayo una idea parecida a los creadores. Las redes, dijo, son espacios abiertos y el mensaje cristiano necesita expresarse con un lenguaje que entienda quien no comparte de entrada los códigos internos de la Iglesia.
Después Serrano lo remata desde un ángulo muy reconocible para cualquier creador que quiera ampliar audiencia fuera de su nicho. No basta con hablar de Dios, también hay que hablar de sentimientos porque ahí el punto de entrada es más amplio.
Instagram mueve retiros y también redefine qué significa evangelizar
Patricia Serrano, creadora de contenido de 54 años, ha pasado de promocionar 20 retiros espirituales a 180 en solo dos años a través de Instagram. En términos de uso real, eso convierte la red social en algo más cercano a un canal de captación que a un simple escaparate.
"Somos la versión moderna de un apóstol." - Patricia Serrano, creadora de contenido
Quique Mira, creador de contenido de 28 años con 191.000 seguidores en Instagram, participará en la vigilia del sábado y en la misa del domingo. Además, ha desarrollado una aplicación para conectar a jóvenes con parroquias y voluntariados, una pieza bastante tangible dentro de esta estrategia de paso de pantalla a comunidad.
Su discurso vuelve a esa misma tensión entre alcance y destino final.
"Somos un altavoz muy concreto para llegar a miles de personas a las que no se llegaría de otra forma. Acercamos la realidad eclesial a los jóvenes y la Iglesia ha logrado entenderlo tras un periodo de transición. Lo que antes era un atril para San Pablo cuando predicaba en las sinagogas, hoy es un vídeo de Instagram." - Quique Mira, creador de contenido
Mira añade un matiz importante para entender el modelo. El objetivo no consiste en retener al usuario dentro del perfil del creador, sino en empujarlo hacia una relación directa con la Iglesia.
"El objetivo final es que conecten con la Iglesia; en nosotros no se pueden quedar." - Quique Mira, creador de contenido
La fe entra por vídeos cortos, pero no termina ahí
Xiskya Valladares formó parte del Sínodo de la Sinodalidad de 2023 como representante de los misioneros digitales. Su lectura de aquella experiencia fue directa, los jóvenes no estaban en las parroquias, pero sí en las redes, y por eso veía a estos perfiles como el mejor recurso para encontrar la fe sin proselitismo.
Álvaro Torres, creador de contenido de 45 años, se mueve en cifras propias de un perfil grande de estilo de vida o divulgación, con 698.000 seguidores en Instagram y 147.000 en TikTok. Su planteamiento encaja con esa misma lógica de entrada suave y recorrido posterior más íntimo.
"Somos una buena puerta de entrada a la fe para que las personas den el primer paso, pero el proceso continúa después de forma individual, de una manera más introspectiva." - Álvaro Torres, creador de contenido
Torres resume esa fórmula con una frase breve y muy pensada para tiempos de saturación digital.
"Tocar corazones sin dar sermones." - Álvaro Torres, creador de contenido
El contraste final no está en la tecnología, sino en la distancia entre alcance y práctica. España mantiene un porcentaje de católicos que supera ligeramente el 50 %, pero solo el 16 % se declara practicante, mientras más de 500 creadores intentarán convertir un hashtag, una story o un vídeo de Instagram en algo bastante más difícil que una visualización.