Marina Rivers donará los 20.000 euros de Dmocracia y la colección ni siquiera se venderá

La influencer de 23 años, con 10 millones de seguidores, donará lo cobrado por Dmocracia, defiende que la contrató una empresa privada y mantiene su agenda pública con una cita con Clinique el 9 de julio en Madrid.

10 de julio de 2026 a las 10:07h
Marina Rivers donará los 20.000 euros de Dmocracia y la colección ni siquiera se venderá
Marina Rivers donará los 20.000 euros de Dmocracia y la colección ni siquiera se venderá

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Marina Rivers ha decidido responder con cifras y con un gesto final. La creadora de contenido de 23 años, que reúne diez millones de seguidores, donará los 20.000 euros que cobró por su participación en la campaña Dmocracia a una organización benéfica centrada en la investigación contra el cáncer o la ELA.

La decisión llega en un momento en que su nombre circula por dos frentes muy distintos. Por un lado, Rivers ha confirmado su relación con Saulo Castro, creador de contenido canario, una historia que empezó a principios de 2025 tras unas fotografías en la estación de Atocha y que ahora ya ha quedado oficializada en TikTok.

A la vez, la influencer también ha puesto fecha a su próxima aparición pública junto a Clinique. Estará en la tienda Druni de la calle Fuencarral el jueves 9 de julio a partir de las 19:30h, en un movimiento que mantiene su agenda comercial activa mientras sigue defendiéndose de la polémica alrededor de Dmocracia.

Marina Rivers defendió su papel en Dmocracia con un argumento sobre dinero público

Rivers ha salido a justificar su presencia en la colección de ropa incluida en 50 años de España en libertad, el proyecto impulsado por el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática. Su línea de defensa pasa por separar su trabajo publicitario del debate político que ha rodeado la campaña.

"Las partidas presupuestarias del Estado siempre se dividen según distintos criterios institucionales" - Marina Rivers, creadora de contenido

Después de esa idea, la influencer comparó ese uso de fondos públicos con los derechos del Mundial de fútbol en RTVE, las visitas papales o el alumbrado navideño de Madrid. No eligió ejemplos pequeños, y ahí está precisamente el intento de situar la campaña dentro de una lógica habitual del gasto institucional.

También precisó cómo fue su vínculo contractual. Rivers aseguró que fue contratada por una empresa privada externa y que no mantiene ningún contrato directo con el Gobierno.

La campaña movió 200.000 euros y la parte de la influencer fue el 10%

Las cantidades explican mejor el tamaño real de la operación. La acción publicitaria general tuvo un coste de 200.000 euros y Marina Rivers percibió el 10% de esa cifra, es decir, 20.000 euros.

Fuera de esa campaña concreta, el marco presupuestario es bastante más amplio. El presupuesto anual para publicidad institucional asciende a 270 millones de euros y Dmocracia se integra en un paquete de transferencias de crédito de cerca de 15 millones de euros.

Rivers también ha querido introducir un argumento personal en la discusión. Ha dicho que su nivel de ingresos le hace aportar una cantidad considerable de la que se siente orgullosa.

La colección nunca llegará a las tiendas y solo servirá para sorteos

Hay otro detalle que cambia por completo la lectura comercial de Dmocracia. Las prendas no saldrán a la venta, así que la colección no funcionará como una línea de moda al uso ni como una colaboración pensada para vender camisetas a golpe de tendencia.

Su papel queda limitado a una acción promocional con sorteos dirigidos a la juventud. Eso rebaja la dimensión de producto y la desplaza hacia el terreno de la visibilidad, que al final es donde una figura como Marina Rivers tiene más peso.

Las prendas no se venderán y solo formarán parte de sorteos para jóvenes. Entre un presupuesto institucional de 270 millones de euros, una campaña de 200.000 y un pago individual de 20.000, ese es el dato que mejor retrata la contradicción del caso, porque el ruido ha sido mucho mayor que el recorrido real de la colección.

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