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Hay discursos institucionales que pasan sin dejar rastro y otros que intentan encontrar una imagen propia. Doña Leonor eligió esa segunda vía en Barcelona, durante la ceremonia de entrega de los premios Princesa de Gerona celebrada este martes en el Gran Teatro del Liceo.
Ante los Reyes, la Infanta Sofía y los jóvenes galardonados, la Princesa de Asturias y de Gerona llevó su intervención a un terreno menos solemne de lo habitual. Habló de influencia, inspiración y de cómo nombrar a quienes dejan huella cuando el talento todavía está creciendo.
"Ha llegado el momento de que hable de mis influencers favoritos, de las personas que me influyen y me inspiran. Vamos a dejar de llamarlos influencers. Desde ahora son oficialmente para mí inteligentes naturales" - Doña Leonor, Princesa de Asturias y de Gerona
La fórmula no iba dirigida a celebridades de escaparate, sino a los seis premiados de esta edición. Ahí estaban la cineasta española Gemma Blasco, el astrofísico mexicano José Eduardo Méndez, el astrofísico español Rafael Luque, la empresaria argentina Mercedes Bidart, la empresaria española Patricia Aymà y el emprendedor social Hatim Azahri, español nacido en Marruecos.
Doña Leonor puso el foco en quienes convierten una idea en trabajo real
En su descripción de los premiados apareció una mezcla poco frecuente de ciencia, empresa y creación. La Princesa los retrató como jóvenes que descubren exoplanetas, cuentan algo importante con talento y entrenan bacterias, pero también como perfiles que sostienen sus proyectos con rigor, disciplina, pensamiento crítico y amabilidad.
Ese retrato resulta más útil que el elogio vacío porque dibuja qué clase de mérito quiso reconocer la ceremonia. No solo importa la idea brillante, también pesa la forma de trabajar y la capacidad de convertir una intuición en algo concreto.
Después llegó otra de las ideas centrales de su intervención. Doña Leonor vinculó el talento con algo menos espontáneo de lo que suele sugerir la palabra, al defender que no basta con detectarlo y que hace falta acompañarlo.
"Soy de las que piensa que el talento se descubre y se cultiva, se comprende y se cuida" - Doña Leonor, Princesa de Asturias y de Gerona
La referencia no quedó en una reflexión abstracta. La Heredera de la Corona recordó una visita a Zaragoza la semana pasada junto a la Infanta Sofía para escuchar a profesores, una mención que sirvió para enlazar el reconocimiento al talento con el papel de quienes lo sostienen a diario.
Ahí introdujo además una cita de su hermana. Doña Leonor atribuyó a la Infanta Sofía la idea de que los buenos maestros protegen el tiempo sagrado del aprendizaje, y a partir de esa protección situó el origen de la comprensión del mundo y del criterio propio.
La ceremonia ligó el premio con el cuidado del talento joven
El discurso terminó con un mensaje formulado en nombre de la fundación que preside. Más que insistir en el brillo de los premiados, la intervención remató con una petición concreta sobre el momento en que conviene apoyar a los jóvenes con talento.
"Desde este Gran Teatro del Liceo, desde este gran escenario, esta fundación que presido lanza un mensaje claro. Protege al talento joven con el acompañamiento exacto, justo cuando es necesario. Gracias a todos los que lo hagan posible" - Doña Leonor, Princesa de Asturias y de Gerona
Entre la etiqueta de inteligentes naturales y esa defensa del acompañamiento exacto aparece la idea que atravesó toda la ceremonia. El talento joven no quedó presentado como un don aislado, sino como algo que necesita cuidado, criterio y tiempo para crecer.