Añadir The App Date como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Una revisión policial en Lomas, dentro de la alcaldía Miguel Hidalgo, terminó con la presentación ante el Ministerio Público de una mujer venezolana identificada como María Fernanda N. Los agentes le aseguraron 1 millón 154 mil pesos y 8.700 dólares en efectivo.
Durante la intervención, la mujer no mostró documentos ni comprobantes que respaldaran el origen de ese dinero. Esa ausencia de soporte abrió la parte más delicada del caso, porque el traslado al Ministerio Público busca precisamente establecer si los recursos tienen una procedencia lícita.
La revisión derivó en una duda central sobre el origen del efectivo
María Fernanda N dijo tener 32 años y aseguró que es empresaria con una compañía en Huixquilucan, Estado de México. Aun así, la justificación que ofreció en ese momento no pasó por contratos, estados de cuenta o facturas.
En su lugar, intentó sostener su versión mostrando su perfil de Instagram a los policías. La escena cambió de tono cuando rompió a llorar durante el intercambio con los agentes.
Ahí aparece una de las tensiones del caso, porque una actividad empresarial puede explicarse con registros y comprobantes, mientras que un perfil en redes sociales no acredita por sí mismo el origen de 1 millón 154 mil pesos y 8.700 dólares en efectivo.
El efectivo quedó bajo resguardo mientras el Ministerio Público revisa su procedencia
Después de la intervención, los policías trasladaron a la detenida junto con el dinero asegurado al Ministerio Público de la alcaldía Miguel Hidalgo. El expediente ahora gira en torno a determinar si el dinero tiene una procedencia lícita.
El punto legal que encuadra la investigación está en el Artículo 250 del Código Penal de la Ciudad de México. Esa norma contempla penas de cinco a 15 años de prisión para quien posea o transporte recursos sabiendo que proceden de una actividad ilícita.
Más allá de la escena llamativa de Instagram y el llanto, el dato que pesa es otro. Había 1 millón 154 mil pesos y 8.700 dólares sin documentos de respaldo, y esa diferencia entre el efectivo asegurado y la falta de comprobantes es lo que ahora define el caso.