La CNMC obligará a marcar “publi” dentro del vídeo desde el primer segundo, aunque no haya pago

La CNMC refuerza el control sobre la publicidad encubierta en plataformas digitales: exige identificarla dentro del vídeo desde el primer segundo y considera publicidad también regalos, viajes o productos gratis.

18 de julio de 2026 a las 14:50h
La CNMC obligará a marcar “publi” dentro del vídeo desde el primer segundo, aunque no haya pago
La CNMC obligará a marcar “publi” dentro del vídeo desde el primer segundo, aunque no haya pago

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Un vídeo que arranca sin avisar de que hay una marca detrás puede salir caro, aunque no haya dinero de por medio. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia ha puesto el foco en esa zona gris de las plataformas digitales y ya no da por buenas muchas de las fórmulas que los creadores usan a diario para suavizar una promoción.

Desde el 17 de julio de 2026, el Boletín Oficial del Estado recoge un contrato de asistencia técnica con el que el regulador quiere examinar contenido audiovisual en plataformas digitales y detectar publicidad engañosa. El movimiento apunta a una vigilancia más pegada a la pieza concreta, al propio vídeo y a cómo aparece el mensaje comercial ante el usuario.

La CNMC quiere que el aviso aparezca dentro del vídeo desde el primer segundo

No basta con esconder la aclaración en la descripción ni con confiar en las herramientas automáticas de la plataforma. La CNMC exige que la identificación publicitaria figure dentro del propio vídeo desde el primer segundo y con términos claros como publicidad o publi.

Ahí está uno de los cambios más prácticos para quien consume contenido a diario. El aviso tendrá que aparecer en pantalla desde el primer segundo del vídeo, justo cuando el usuario decide si sigue mirando o pasa al siguiente clip.

El regulador también cierra la puerta a expresiones que hasta ahora servían como disfraz bastante habitual. Embajador de marca o colaboración no valen como identificación publicitaria, igual que tampoco valen las etiquetas colocadas fuera del vídeo.

Recibir un viaje o un producto gratis también entra en el terreno publicitario

Muchas promociones en redes no pasan por una transferencia directa, pero eso no las deja fuera del radar. Los envíos gratuitos de productos, los regalos promocionales, los viajes subvencionados y las colaboraciones en especie cuentan como publicidad si ayudan a posicionar una marca.

Visto desde el lado del usuario, la lógica es sencilla. Si un creador recomienda algo porque ha recibido una ventaja material, la CNMC entiende que esa relación comercial debe quedar visible, aunque no exista pago monetario directo.

Además, el organismo mantiene una vigilancia especial sobre las alegaciones sanitarias no autorizadas en redes sociales, con atención concreta a los complementos alimenticios. Es una categoría especialmente sensible porque mezcla promoción, consumo impulsivo y promesas que pueden rozar la salud.

Las primeras advertencias ya alcanzaron a cinco creadores muy conocidos

En junio, la CNMC notificó advertencias directas a Sofía Suescun, creadora de contenido, Tamara Gorro, creadora de contenido, Peldanyos, creador de contenido, Samy Spain, creadora de contenido, y Lola Lolita, creadora de contenido. El regulador les reprochó promoción no señalizada de tarjetas bancarias, ropa, restaurantes y alimentos.

De momento, el organismo optó por exigir la subsanación de las infracciones en lugar de imponer sanciones económicas. No es un detalle menor, porque marca una primera fase de corrección formal antes de un escenario más duro para quienes sigan jugando con avisos ambiguos o directamente invisibles.

Tampoco hablamos de cualquier perfil. El expediente 250017 se centrará en creadores de contenido que cumplan requisitos legales de volumen de ingresos, masa de audiencia y actividad recurrente, una combinación que deja claro que la lupa no apunta al usuario ocasional, sino a quienes ya operan con una dimensión comercial estable.

Al final, la discusión no gira solo en torno a una etiqueta, sino a dónde aparece y cuándo aparece. Entre poner publi en el vídeo desde el primer segundo o esconder la relación comercial en una descripción que casi nadie abre, la diferencia para quien mira el contenido es total.

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