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Instagram ha decidido tocar uno de los puntos más incómodos de su escaparate. Desde el 31 de agosto de 2026, los perfiles que muestran a una persona generada con inteligencia artificial tendrán que llevar una nueva etiqueta llamada AI-generated profile.
La medida apunta a una práctica cada vez más visible en la app, donde algunas cuentas parecen humanas a primera vista y solo más tarde dejan claro, o ni siquiera eso, que la persona que aparece no existe. Para quien navega entre Reels y Explore, esa diferencia cambia bastante la experiencia.
"Hemos escuchado a nuestra comunidad que no les gusta encontrarse con un perfil que parece humano para descubrir luego que la persona que aparece es generada con IA" - portavoz de Instagram
El cambio no llega en el vacío. En junio de 2026, varias investigaciones periodísticas documentaron una ola de perfiles creados con inteligencia artificial que promocionaban marcas sin avisarlo, incluso en casos donde esas cuentas se presentaban como médicos.
Ahora Instagram sustituye la antigua etiqueta opcional AI creator, lanzada en mayo de 2026, por otra que deja menos margen a la ambigüedad. El matiz importa porque ya no describe a un creador que usa IA, sino al propio perfil como una identidad generada.
Quien no etiquete el perfil perderá visibilidad dentro de Instagram
La sanción no pasa por borrar la cuenta. Instagram reducirá el alcance de los perfiles que no usen la nueva etiqueta, y esa penalización afectará también a dos vitrinas clave para crecer dentro de la plataforma como Reels y Explore.
Ahí está la parte práctica para creadores y marcas. Una cuenta puede seguir activa y publicando, pero si aparece menos en las superficies donde se descubren perfiles nuevos, el castigo golpea justo donde más duele.
Instagram no ha explicado qué porcentaje de alcance recortará ni el mecanismo exacto que usará para detectar a las cuentas que incumplan la norma. También ha descrito la aplicación de la medida de forma gradual con una fórmula poco precisa, al afirmar que pronto pueden ver limitado su alcance.
Meta aprieta con los perfiles, pero deja fuera otros contenidos creados con IA
La decisión tiene un límite claro. Meta no aplicará esta regulación interna a publicaciones generadas con inteligencia artificial, a imágenes sintéticas publicadas por cuentas humanas ni a textos producidos por chatbots.
Eso deja una frontera llamativa dentro de la propia plataforma. Instagram endurece el trato con las identidades artificiales que simulan ser personas, pero no extiende esa misma exigencia a otros formatos sintéticos que también circulan a diario.
Mientras tanto, quien crea que ha sido penalizado por error podrá recurrir desde el panel de Account Status. Es una salida útil sobre el papel, aunque llega sin detalles públicos sobre cómo detectará Instagram los incumplimientos.
La presión sobre la transparencia llegó antes que la norma
En paralelo, el debate regulatorio fuera de Meta sigue siendo mucho más laxo. La UK Advertising Standards Authority llegó a afirmar sobre los perfiles de inteligencia artificial sin etiquetar que no hay nada en sus normas que lo prohíba.
"No hay nada en nuestras normas que lo prohíba" - UK Advertising Standards Authority
Esa posición contrasta con el movimiento de Instagram, que al menos introduce una consecuencia visible dentro de la app. No expulsa a los perfiles, pero sí intenta frenar su empuje algorítmico cuando juegan a parecer humanos sin decirlo.
Además, la decisión aparece pocos meses después de otro giro interno en Meta. En mayo de 2026, la compañía suspendió el rastreo de teclado de sus empleados y ejecutó una ola de despidos y reestructuración orientada a la inteligencia artificial.
El dato incómodo para Instagram es que el problema no era teórico. En junio ya circulaban perfiles artificiales que vendían marcas y hasta autoridad profesional sin aclarar que la persona no era real, y la respuesta anunciada el 31 de agosto castiga la visibilidad, pero no elimina esa presencia.