Fingió ser millonario en directos, obtuvo 4.800 millones de wones y ahora irá 7 años a prisión

La justicia surcoreana condenó a siete años a un hombre que usó donaciones en directos para aparentar riqueza, ganarse la confianza de streamers y pedir préstamos con los que obtuvo 4.800 millones de wones.

19 de agosto de 2026 a las 17:10h
Fingió ser millonario en directos, obtuvo 4.800 millones de wones y ahora irá 7 años a prisión
Fingió ser millonario en directos, obtuvo 4.800 millones de wones y ahora irá 7 años a prisión

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Durante casi dos años, un hombre surcoreano convirtió las retransmisiones en directo en la puerta de entrada a una estafa millonaria. La justicia lo ha condenado ahora a siete años de prisión después de acreditarse que obtuvo 4.800 millones de wones, unos 3,4 millones de dólares, de streamers, vendedores de tarjetas regalo y otras víctimas.

El mecanismo tenía algo de teatro digital y algo de trampa clásica. Primero aparecía en las emisiones con grandes donaciones y regalos virtuales de pago, suficiente para fabricar la imagen de un empresario con mucho dinero. Después daba el siguiente paso y buscaba un trato personal con las creadoras de contenido.

Las donaciones le abrieron la puerta y luego pidió préstamos en persona

Ahí estaba el giro más delicado del caso. El acusado no se limitaba a interactuar a distancia, sino que llegaba a reunirse con las streamers para pedirles dinero prestado, apoyado en la confianza que había construido durante las retransmisiones.

Entre agosto de 2023 y mayo de 2025, el fraude movió 4.800 millones de wones entre préstamos y engaños. La cifra da una idea del alcance porque no solo afectó a creadoras de contenido, también arrastró a vendedores de tarjetas regalo y a otras personas.

El patrón resulta especialmente llamativo en un entorno donde las donaciones visibles suelen funcionar como señal pública de estatus. Aquí esa exhibición no era una muestra de solvencia, sino la herramienta con la que el acusado se ganó la confianza de sus víctimas.

La imagen de empresario rico ocultaba una deuda de más de un millón

Cuando los investigadores tiraron del hilo, apareció una realidad muy distinta a la que proyectaba en pantalla. El acusado acumulaba una deuda que superaba el millón de dólares, justo lo contrario del perfil adinerado que usaba para convencer a las víctimas.

Ese contraste ayuda a entender por qué la puesta en escena era tan importante. No bastaba con pedir dinero, había que parecer alguien incapaz de necesitarlo.

Además, el historial del condenado ya apuntaba en la misma dirección. El individuo había recibido antes penas de cuatro y tres años de prisión por otros dos casos de fraude.

La condena llega después de una cadena de fraudes ya conocida

Esta vez el tribunal impuso una pena de siete años de cárcel. El acusado reconoció los delitos y devolvió 1.000 millones de wones a algunas de las personas afectadas, aunque esa cantidad queda muy por debajo del dinero total que consiguió.

Había devuelto 1.000 millones de wones, pero obtuvo 4.800 millones. La diferencia resume la dimensión del caso mejor que cualquier gesto posterior, sobre todo porque los engaños se prolongaron desde agosto de 2023 hasta mayo de 2025.

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