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Mirar el chat mientras se conduce acabó en un susto y en una nueva sanción para una de las creadoras más visibles del directo en formato IRL. ExtraEmily, nombre con el que emite la estadounidense Emily Xuechun Zhang, de 28 años, rozó una colisión casi frontal durante una transmisión en vivo el lunes 29 de junio.
En ese momento apartó la atención de la carretera para leer mensajes en la pantalla del móvil. Al girar a la izquierda, invadió el carril contiguo sin comprobar la vía y tuvo que corregir la trayectoria con un volantazo para evitar el choque con otro coche.
Después del incidente, la propia creadora reaccionó en directo con una admisión inmediata de culpa.
"¡Oh, perdón!" y "¡Culpa mía. Fue mi error" - ExtraEmily, streamer
La escena vuelve a poner el foco en una de las reglas más claras de Twitch para este tipo de emisiones fuera de casa. La plataforma prohíbe de forma explícita leer el chat o ajustar el equipo de grabación mientras el vehículo está en movimiento.
Twitch castigó otra vez un directo que cruzó una línea muy concreta
Twitch restringió y suspendió el canal de ExtraEmily por incumplir esas normas de la comunidad. No es un matiz menor para un formato que vive precisamente de mezclar calle, cámara y reacción instantánea del público.
Además, no era la primera vez. Esta es la segunda sanción de este tipo que recibe la streamer, apenas semanas después de hacerse viral con un directo de más de ocho horas en el que buscaba una aguja en un pajar.
El piloto automático apareció en el relato, pero no evitó el problema
Más tarde, ExtraEmily explicó que había estado usando la función de piloto automático de su Tesla. También afirmó que en ese tramo concreto del trayecto la había desactivado, así que la maniobra y el despiste quedaron bajo su control directo.
Aquí aparece una contradicción que cualquier usuario entiende al instante. Aunque el coche incluya ayudas a la conducción, leer una pantalla en pleno giro sigue siendo justo el tipo de distracción que convierte un segundo de atención perdida en un margen mínimo frente a otro vehículo.
Semanas antes ya había captado una atención masiva con una retransmisión de más de ocho horas buscando una aguja en un pajar. Esta vez la imagen que queda no es la de un reto llamativo, sino la de un volantazo provocado mientras el coche avanzaba y el chat seguía entrando en la pantalla del móvil.