La boda de Guillermo Ungría y Rocío Jiménez se celebró este sábado en Madrid bajo la lluvia, con ceremonia en la iglesia de Santa Bárbara y una fiesta posterior en la Hacienda de El Campillo, en San Lorenzo de El Escorial.
La pareja se dio el "sí, quiero" en la iglesia situada en el barrio de Justicia, Salesas, en una jornada marcada por el mal tiempo. A su llegada, Rocío Jiménez, dedicada al mundo de las redes sociales y experta en marketing, se tomó la situación con humor "Está diluviando, ¿vale? Pero novia mojada, novia afortunada". Guillermo Ungría es hermano por parte de padre del empresario Javier Ungría, conocido por su anterior relación con Elena Tablada.
Una ceremonia pasada por agua y una celebración en El Escorial
La lluvia acompañó a los novios durante la ceremonia, pero no alteró el desarrollo previsto de la jornada. Después del enlace, ambos se trasladaron en un Rolls-Royce Corniche hasta la Hacienda de El Campillo, la finca elegida para la celebración posterior. El lugar, ubicado en San Lorenzo de El Escorial, lleva 20 años organizando bodas y dispone de distintos espacios para este tipo de eventos, entre ellos banquete, mirador, establo y ermita.
La organización de la boda corrió a cargo de Bodas Colorín, un proyecto dirigido por Eva Iglesias. El vestido de la novia fue diseñado por Flor Fuentes, modista con taller en Madrid. En los detalles florales, el ramo apostó por una combinación clásica de rosas blancas y eucalipto.
Los responsables del evento y el contexto de la jornada
En la Hacienda de El Campillo, la supervisión de los eventos recae en Ana y Cristina. Ambas resumen así su manera de trabajar
"Nos apasiona lo que hacemos y por eso la creatividad y dedicación nunca faltan en nuestro trabajo" - Ana y Cristina, responsables de la supervisión de eventos de la Hacienda de El Campillo
La boda coincidió además con otro acto relevante en la capital. Ese mismo sábado se celebraba en la Real Casa de Correos un evento organizado por Isabel Díaz Ayuso para entregar las Grandes Cruces de la Orden del 2 de Mayo. Aun así, la atención de esta jornada en clave social estuvo en una ceremonia marcada por el agua, un traslado con sello clásico y una celebración en una finca con larga trayectoria en bodas.