Entrar en Cueva Turche pese al cierre ya se multa desde 200 euros mientras Buñol busca blindarla

El Ayuntamiento de Buñol ha pedido declarar la Cueva Turche como Paraje Natural Municipal mientras mantiene el acceso cerrado desde 2025 por seguridad y refuerza controles y sanciones desde 200 euros.

28 de mayo de 2026 a las 16:09h
Entrar en Cueva Turche pese al cierre ya se multa desde 200 euros mientras Buñol busca blindarla
Entrar en Cueva Turche pese al cierre ya se multa desde 200 euros mientras Buñol busca blindarla

El Pleno Ordinario del Ayuntamiento de Buñol dio un paso decisivo el 26 de mayo de 2026 al solicitar a la Conselleria competente en Medio Ambiente la Declaración de Paraje Natural Municipal de la Cueva Turche. La moción obtuvo luz verde con dos abstenciones y ningún voto en contra, lo que marca el inicio de un proceso administrativo para proteger este enclave.

A pesar de la voluntad institucional de preservar el espacio, la realidad sobre el terreno muestra una tensión evidente entre la normativa y el comportamiento de algunos visitantes. El acceso a la cueva permanece cerrado al público desde hace más de un año.

La Resolución 532 de 17-04-2025 ordenó el cierre temporal por motivos de seguridad. Esta medida se mantiene vigente hasta que la rehabilitación de la zona permita reanudar el tránsito de personas y vehículos de emergencia en condiciones seguras. Los carteles del vallado reproducen textualmente esta referencia legal para evitar dudas sobre la prohibición.

Las sanciones comienzan en 200 euros por incumplir el cierre

La Policía Local de Buñol realiza controles periódicos en el entorno que se intensificarán durante el verano. El objetivo es impedir el acceso y el estacionamiento no autorizados en una época de mayor afluencia turística. Quienes ignoren estas restricciones se exponen a sanciones económicas que parten de 200 euros.

En la carretera colindante al paraje ya se ha suprimido el estacionamiento en las cunetas. Además, las autoridades prevén instalar un sistema de regulación mediante semáforo para controlar el tráfico durante las obras de recuperación. Estas medidas buscan reducir el impacto visual y físico sobre el entorno mientras duran los trabajos.

Las redes sociales reflejan una realidad distinta a la oficial. Usuarios identificados como @gabidvs98 y @unexplorado han publicado vídeos recientes dentro de la Cueva Turche. En las imágenes aparecen realizando baños en la cascada y saltos desde puntos elevados, acciones que contradicen frontalmente el cierre oficial.

Esta situación no es aislada en la Comunitat Valenciana. Los enclaves fluviales de Gestalgar y Bugarra atraviesan procesos de recuperación similares tras sufrir episodios de presión turística y daños ambientales. La protección de estos espacios requiere equilibrar el disfrute público con la conservación efectiva del medio natural.

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