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Ibiza vuelve a quedar retratada en una escena mínima que dice bastante más de lo que parece. Un vídeo grabado en un bar de es Canar, en Santa Eulària, muestra a Vis Ferrer, creador de contenido e influencer de fitness que vive en la isla, entrando con su pareja en un local donde el primer gesto del personal fue dirigirse a ambos en inglés.
No hacía falta una gran discusión sobre turismo para que apareciera la incomodidad. Bastó una copa de vino y una observación lanzada desde la mesa para resumir una sensación que muchos residentes identifican enseguida cuando cambia el idioma antes incluso de la primera palabra del cliente.
"Esta es la realidad de Ibiza. Vamos a tomar una copa de vino y solo hay extranjeros" - Vis Ferrer, creador de contenido e influencer de fitness
El vídeo mostró cómo un gesto cotidiano cambió el tono de la escena
Después llegó otra frase todavía más concreta sobre el ambiente del local. Ferrer no hablaba de un punto turístico visto desde fuera, sino de una experiencia en su propia isla, dentro de un bar de una zona muy ligada al visitante.
"literalmente los únicos españoles en el bar" - Vis Ferrer, creador de contenido e influencer de fitness
La secuencia ocurrió en es Canar, una localidad del municipio de Santa Eulària donde la presencia de visitantes forma parte del paisaje habitual. Aun así, el detalle que dispara el vídeo no es la cantidad de turistas, sino la normalidad con la que el entorno da por hecho quién pertenece al lugar y quién no.
Vivir en la isla y hablar de rutina dio otra lectura al comentario
Ferrer no aparece aquí como un visitante ocasional. Reside en Ibiza y su contenido gira en torno al ejercicio físico, la alimentación y escenas de vida cotidiana, de modo que el vídeo encaja en ese terreno donde una anécdota doméstica termina funcionando como termómetro social.
Primero llegó la atención en inglés. Luego apareció la frase sobre ser los únicos españoles. Entre una cosa y otra queda una imagen muy concreta del bar y del tipo de clientela que Ferrer encontró esa noche en es Canar.
El dato más preciso sigue siendo también el más simple. Al llegar a un bar de es Canar, en Santa Eulària, el personal tomó nota en inglés a una pareja en la que uno de los dos vive en Ibiza y acabó describiendo el local como un espacio donde eran “literalmente los únicos españoles en el bar”.