La visita del papa León XIV a España dejó una imagen poco habitual incluso para una Iglesia que lleva años tanteando el lenguaje de internet. En Madrid, una zona VIP bautizada como la casita reunió a creadores de contenido católicos que siguieron desde allí la misa de Cibeles mientras convertían el viaje en material para redes, pódcast y vídeos.
No hablamos de perfiles marginales. Abril Casals tiene 20 años, supera los 21.000 seguidores en Instagram y dirige el pódcast ¡Ánimo bombilla!, mientras Belén Perales gestiona El rosario de las 11, un canal de YouTube que rebasa los 600.000 seguidores.
El viaje del papa encontró en las redes un altavoz ya organizado
La apuesta no quedó en una foto con jóvenes cerca del escenario. La organización del viaje considera clave el trabajo de estos perfiles para extender el mensaje pontificio más allá del público católico habitual.
"Todos ellos van a ayudar a amplificar el mensaje del Papa, que llegue a otra gente, no solo católicos, que todos puedan escuchar su mensaje" - Portavoz de la organización del viaje de León XIV
Ese planteamiento ayuda a entender por qué la casita tuvo un papel propio durante la parada madrileña. Allí coincidieron nombres que ya convierten la fe en conversación diaria para audiencias que consumen contenido con la misma lógica con la que siguen consejos de estilo de vida, entrevistas o clips breves.
Entre ellos estuvo Quique Mira, creador de contenido que forma matrimonio con María Lorenzo y que también desarrolla proyectos en redes, incluido un pódcast. Su presencia en la zona VIP apuntó a un tipo de creador que mezcla experiencia personal, vida en pareja y discurso religioso en formatos reconocibles para cualquier usuario de plataformas.
"Hablamos sobre noviazgo, matrimonio, cómo compartir esa experiencia con Cristo, como ser novios con Dios" - Quique Mira, creador de contenido
Abril Casals convirtió una búsqueda personal en una presencia constante en internet
En el caso de Abril Casals, el relato digital arranca bastante antes de esta visita papal. No fue bautizada al nacer, empezó a hacerse preguntas sobre la fe a los 14 años y terminó bautizándose ya en la adolescencia.
Ahí aparece una de las claves de su perfil. Su discurso no nace de una tradición asumida desde la infancia, sino de una conversión vivida en primera persona, algo que en redes suele traducirse en un tono más confesional y directo.
"Últimamente he sentido cierta carga al hablar de Dios en redes, como si todo tuviera que estar perfectamente dicho, perfectamente vivido, perfectamente encajado. Y me he dado cuenta de que eso, en el fondo, no es lo que Dios me pide… ni lo que nos pide a ninguno" - Abril Casals, influencer católica
Su testimonio también retrata un límite muy concreto del mercado de creadores. No basta con tener comunidad si el tema central incomoda a los anunciantes o no encaja en campañas pensadas para mensajes más neutros.
"Es difícil encontrar marcas que quieran trabajar contigo cuando hablas de Dios" - Abril Casals, influencer católica
Esa fricción sitúa a estos perfiles en un lugar peculiar. Tienen audiencia, manejan códigos de creador y participan en eventos con visibilidad, pero no siempre encuentran la misma salida comercial que otros nombres con cifras comparables.
También hay una dimensión doméstica que explica parte de su recorrido. Al principio sus padres miraban ese camino con reticencia, pero hoy lo viven con cercanía y hasta se han acercado a la fe, un giro que Casals cuenta como parte de su propia historia.
"Al principio mis padres eran reticentes, pero ahora están felices. Quieren lo mejor para mí. Incluso ellos se han acercado a la fe" - Abril Casals, influencer católica
Madrid fue solo una parada de un recorrido que mezcló liturgia y gran formato
El viaje siguió el pasado martes con el desplazamiento de León XIV de Madrid a Barcelona. En Catalunya, el papa presidió una vigilia de oración en el Estadi Olímpic Lluís Companys, rezó el rosario en Montserrat y celebró una misa en la Sagrada Família en la que quedó inaugurada la torre de Jesucristo.
Después voló el jueves a Canarias para cerrar hoy su viaje apostólico con un encuentro con migrantes y una misa en el puerto de Santa Cruz de Tenerife. Ese itinerario combina espacios de recogimiento con escenarios de enorme carga visual, algo que encaja de forma natural con la lógica de circulación de contenidos en redes.
Casals resumió la impresión personal que le dejó el pontífice con una frase breve, casi de espectadora que sale de un encuentro y lo traduce a su audiencia. “El Papa nos trasmitió lo cercano y humano que es”, dijo tras una visita en la que la Iglesia no solo ocupó plazas, estadios y templos, sino también pantallas donde una creadora con 21.000 seguidores convive con otra que ya supera los 600.000.