El Bugatti Bolide quema 7.000 euros en neumáticos cada 60 km de circuito

El hyperdeportivo de Bugatti, limitado a 40 unidades y no homologado para calle, cuesta unos 4 millones más impuestos y dispara su coste de uso: sus slick Michelin valen 8.000 dólares y duran apenas 60 km.

03 de mayo de 2026 a las 13:59h
El Bugatti Bolide quema 7.000 euros en neumáticos cada 60 km de circuito
El Bugatti Bolide quema 7.000 euros en neumáticos cada 60 km de circuito

El Bugatti Bolide no es una aplicación ni un producto digital, sino un hyperdeportivo de circuito extremo cuyo coste de uso resulta casi tan llamativo como su precio de compra.

Manny Khoshbin, empresario inmobiliario y creador de contenido, ha sumado a su colección uno de los 40 Bugatti Bolide fabricados. Se trata de un modelo presentado como concepto en 2020 y producido desde 2024 en Molsheim, con un planteamiento muy concreto no está homologado para circular por la calle y sólo tiene sentido dentro de un circuito. Ahí es donde se entiende todo lo demás, desde su motor W16.4 hasta el tipo de neumáticos que necesita para funcionar como fue concebido.

Un coche pensado para rodar al límite, no para convivir con el día a día

El Bolide monta uno de los últimos W16.4 de la marca. Entrega 1.850 CV a 7.000 rpm con gasolina de 110 octanos, aunque con gasolina de 98 se queda en 1.600 CV. A eso suma 1.850 Nm de par y una aceleración de 0 a 100 km/h en 2,17 segundos. Sobre el papel, son cifras descomunales. En la práctica, eso significa que no estamos ante un coche para salir el fin de semana ni para una colección estática sin más, sino ante una máquina diseñada para vueltas rápidas, exigente incluso antes de entrar a pista.

También el precio lo deja claro. Cada unidad rondaba los 4 millones de euros más impuestos. Es un coche exclusivo por volumen, por planteamiento y por coste. Pero incluso dentro de ese segmento hay un detalle que define muy bien la experiencia real de uso los neumáticos.

El detalle que cambia por completo el coste real de usarlo

En un vídeo, Khoshbin explica que el Bugatti Bolide viene con dos juegos de neumáticos. El primero son unos neumáticos de calle, más estrechos, que sólo sirven para transportar el coche. No están pensados para disfrutarlo ni para exprimirlo. Si alguien quiere rodar de verdad en circuito, tiene que montar neumáticos slick Michelin.

Ahí aparece una de las cifras más reveladoras del Bolide. Cada juego de neumáticos de circuito cuesta 8.000 dólares, unos 7.100 euros, y su duración es de apenas 60 km. Traducido a una situación real una sesión corta en pista puede suponer miles de euros consumidos sólo en gomas. El coste de uso se acerca a 7.000 euros cada 60 kilómetros únicamente en neumáticos, una cifra que convierte cualquier tanda en una actividad reservada a muy pocos bolsillos.

Ni siquiera se trata sólo de montarlos y salir. Khoshbin explica que esos neumáticos no deben precalentarse a más de 80 grados en condiciones normales, y a un máximo de 30 grados con lluvia. Con ese margen, el coche puede alcanzar 380 km/h en seco y 300 km/h con lluvia. Es un dato que impresiona, pero también deja ver algo importante el Bolide exige unas condiciones de uso muy controladas. No basta con tener el coche; hay que saber en qué contexto utilizarlo y asumir que cada elemento está pensado para rendimiento extremo, no para comodidad ni versatilidad.

Ese enfoque encaja con la imagen general de Bugatti y sus costes de mantenimiento, donde se llega a mencionar un botón de retrovisores de 11.000 euros o cambios de ruedas en un Veyron con un precio superior al de un Tesla Model 3. En el caso del Bolide, sin embargo, no se trata sólo de lujo caro o piezas exclusivas. Aquí el gasto forma parte directa de la experiencia de conducción. Y eso lo convierte en un objeto fascinante para mirar, pero también en una máquina que deja claro, kilómetro a kilómetro, que el verdadero precio no termina en la compra.

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