Madrid abrió su calendario del Orgullo con una fiesta donde el código de vestimenta dijo mucho antes que cualquier discurso. Aida Domènech, conocida como Dulceida, puso en marcha la quinta edición de Rainbow y fijó un amarillo pastel, casi mantequilla, que convirtió la cita en una pasarela muy concreta.
La convocatoria nació para mostrar apoyo a la comunidad LGTBIQ+ y sirvió como arranque del MADO, cuya programación seguirá hasta el 5 de julio. No fue solo una reunión de rostros conocidos. También funcionó como una imagen muy medida de cómo una consigna cromática puede ordenar estilos muy distintos.
Dulceida abrió la noche con lentejuelas y un amarillo llevado a su terreno
Aida Domènech eligió una camisa corta con lazo de Zara y la combinó con una falda larga semitransparente con lentejuelas de ASOS, además de sandalias en el mismo tono. El resultado mantuvo el color marcado por la invitación, aunque lo llevó hacia un acabado más festivo.
En una línea parecida, Susana Molina apareció con un vestido amarillo de Gimaguas de corte asimétrico y cinturón de lentejuelas, rematado con tacones plateados. El amarillo no se quedó en un detalle y dominó looks completos en varias invitadas.
Nagore Robles prefirió un dos piezas satinado de Zara con blazer de manga corta y minifalda con apertura lateral. Los tacones en punta en rosa palo rompieron la uniformidad sin salir del registro suave que pedía la noche.
Otras invitadas rebajaron la consigna con blanco, rosa o verde salvia
Alba Paul Ferrer tomó otro camino y mezcló el amarillo con prendas blancas. Zapatillas, calcetines, camiseta básica, camisa de rayas y bermudas anchas construyeron uno de los estilismos más relajados del encuentro.
Anabel Pantoja también se acercó al código sin entregarse por completo. Llevó un vestido largo blanco con escote en pico, alpargatas de plataforma y pendientes de aro amarillos, una fórmula donde el color apareció como acento y no como bloque principal.
Sofia Surfers optó por un vestido de Jaded London con efecto malla y detalles en el escote. Carla Flila salió del amarillo con un top de hombro caído en verde salvia y vaqueros de tiro bajo con estampado floral de Zara.
Los invitados masculinos y varios perfiles televisivos apostaron por lino, denim y prendas amplias
Javi Hoyos llevó camisa, pantalones de lino blancos y zapatillas Adidas Handball Spezial. Matías Ferreira combinó una camisa de Almati Brand con pantalones beige de corte slim y mocasines marrón oscuro.
Belén Santo apostó por una blusa semitransparente de lunares de Bershka, pantalones fluidos de lino blanco y sandalias tanga negras. Eva Soriano, por su parte, apareció con un poncho estampado con flecos de ba&sh, bermudas cortas de denim y sandalias de tacón de esparto marrones.
También hubo espacio para mezclas menos previsibles. Aless Gibaja unió una camisa de lino anudada con vaqueros rectos de Mango con tachuelas plateadas y un bolso Chanel Timeless.
La fiesta reunió estilos muy distintos, pero el color logró que todo pareciera parte del mismo arranque
Chanel Terrero se sumó con un vestido rosa de ASOS Design con volantes asimétricos y detalles fruncidos. Hasta quienes salieron del amarillo pastel mantuvieron una paleta suave que evitó romper la imagen conjunta.
Eso dejó una escena curiosa desde el primer acto del Orgullo madrileño. La fiesta que inauguró un calendario activo hasta el 5 de julio partió de una consigna tan simple como vestir de amarillo mantequilla, pero terminó reuniendo desde lentejuelas y transparencias hasta lino blanco, denim y alpargatas de plataforma.