El 60% de los estudiantes quiere ser influencer, aunque más de la mitad gana menos de 15.000 dólares

Un estudio con niños y adolescentes de EE.UU. y Noruega muestra que las redes sociales ya influyen más que la orientación escolar en sus aspiraciones profesionales, pese a la distancia entre la imagen de éxito y los ingresos reales.

29 de junio de 2026 a las 14:02h
El 60% de los estudiantes quiere ser influencer, aunque más de la mitad gana menos de 15.000 dólares
El 60% de los estudiantes quiere ser influencer, aunque más de la mitad gana menos de 15.000 dólares

Añadir The App Date como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora

Para muchos niños, el trabajo soñado ya no aparece en una visita al orientador ni en una charla del colegio. Aparece en la pantalla del móvil, con alguien famoso, sonriente y aparentemente bien pagado.

El dato que mejor resume ese giro resulta difícil de ignorar, aunque conviene mirarlo con calma. El 60 % de los estudiantes de primaria, secundaria y bachillerato aspira a ser influencer o elige profesión guiado por contenidos de redes sociales.

Las redes ya pesan más que la orientación escolar

Matthew Simoneau, autor principal del estudio, plantea que las redes sociales ya actúan como un factor decisivo en las aspiraciones profesionales infantiles, por delante incluso de los programas escolares de orientación.

No habla de una impresión aislada. Los investigadores llevan entrevistando a estudiantes estadounidenses desde 2021 y a niños noruegos desde 2024, con un trabajo reciente que reunió a 80 niños de 7 a 11 años, 140 estudiantes de secundaria en Wisconsin y más de 60 niños noruegos.

Ahí aparece una pista llamativa sobre cómo se forma ese deseo. Niños de siete años en Wisconsin y Noruega dibujaron logotipos de plataformas o escribieron directamente que querían ser influencers.

El atractivo está en la fama y en el dinero, aunque los números no acompañan

Cuando explican por qué eligen ese camino, muchos niños recurren a dos ideas muy concretas. Dicen que los influencers son famosos y que ganan mucho dinero.

La fricción aparece en cuanto entra el dato económico real. Más de la mitad de los creadores de contenido en Estados Unidos gana menos de 15.000 dólares al año, una cifra que choca con la imagen de éxito fácil que circula por las plataformas.

Esa distancia entre percepción y realidad importa porque no hablamos de una fantasía pasajera sin consecuencias. Si un alumno toma decisiones de estudios o de futuro laboral a partir de ese escaparate, la orientación tradicional empieza a competir con una versión muy editada del mercado de trabajo.

Los programas escolares tropiezan cuando parecen hablar de otro mundo

En Wisconsin, los centros educativos tienen la obligación de ofrecer orientación profesional entre sexto y noveno grado. Sobre el papel, el sistema llega justo en la etapa en la que muchos estudiantes empiezan a imaginar su vida adulta.

Sin embargo, los propios alumnos describen esos programas como redundantes y poco conectados con la realidad actual. Ahí está una de las tensiones de fondo, porque el colegio intenta ordenar opciones mientras las redes ofrecen historias rápidas, visibles y mucho más seductoras.

Incluso los ejemplos concretos retratan ese desfase con bastante claridad. Un niño de una zona rural dijo que quería ser biólogo marino tras ver vídeos en redes sociales, pese a vivir a más de 1.300 millas del océano.

En otro caso, el sistema de orientación recomendó a una estudiante de Wisconsin ser camionera cuando ya había sido aceptada en una escuela de enfermería. Cuesta imaginar una forma más directa de perder credibilidad ante un adolescente.

El contraste final queda servido entre lo que promete la pantalla y lo que devuelve el sistema. Mientras muchos niños asocian la creación de contenido con fama y dinero, más de la mitad de quienes ya viven de ello en Estados Unidos ni siquiera supera los 15.000 dólares al año.

Sobre el autor
Redacción
Ver biografía