El Mundial que se juega en gran parte en Estados Unidos no solo pone a prueba a selecciones, árbitros y periodistas. También coloca bajo lupa a una figura cada vez más visible en el deporte, la del creador de contenido que viaja, graba, comenta y monetiza desde el móvil.
Ahí aparece el choque más delicado del torneo, porque la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza advierte que los extranjeros con visado B-2 no pueden trabajar ni cobrar por actividades realizadas en el país. Quien genere ingresos por crear contenido durante su estancia se expone a la expulsión.
Estados Unidos concentra el torneo y multiplica el problema
Setenta y ocho de los ciento cuatro partidos del Mundial se disputan en territorio estadounidense, una proporción que convierte la cuestión migratoria en algo más que una nota al margen. Cuando la mayor parte del calendario ocurre dentro del mismo país, la regla afecta al trabajo diario de quien vive de publicar.
Además, se espera la llegada de cerca de un millón de personas a Estados Unidos por el torneo, entre ellas creadores independientes y periodistas. En un evento de ese tamaño, la frontera entre asistir como visitante y trabajar mientras se documenta la experiencia deja de ser un matiz menor.
Lo llamativo es que la industria ya se comporta como si esa figura estuviera plenamente integrada en la cobertura. TVE acreditó por primera vez a los creadores Darío Eme Hache, Lucía Borro, Marina Rivers, La Sotanita y Pedro El Ingeniero, una señal clara de que el acceso al evento ya no pasa solo por redactores, cámaras y enviados especiales.
La acreditación ya llegó, pero el visado sigue anclado en otra lógica
Para cualquier lector que siga deporte en redes, la contradicción resulta fácil de entender. Las plataformas tratan a estos perfiles como parte de la conversación oficial, pero la normativa migratoria mantiene una separación rígida entre viajar como visitante y producir contenido que genere dinero.
Los creadores podrían acabar en una batalla legal si sus cuentas se gestionan desde sus países de origen y si los pagos también se reciben fuera de Estados Unidos. Ese detalle abre una discusión práctica sobre dónde empieza realmente la actividad económica cuando el trabajo ocurre a caballo entre varios países y varias plataformas.
No es una hipótesis abstracta. Las autoridades migratorias indicaron que Khaby Lame fue detenido el 6 de junio de 2025 en el aeropuerto internacional de Las Vegas por quedarse más tiempo de lo establecido en los términos de su visado.
Las alertas ya alcanzan a periodistas y árbitros
Mientras crece el peso de los nuevos formatos, la tensión no afecta solo a quienes suben vídeos o directos. La Asociación Internacional de Periodistas Deportivos expresó su preocupación por las restricciones de visado impuestas por el Gobierno del presidente Donald Trump y advirtió de que a algunos de sus miembros les niegan la entrada al país.
También hubo un caso que golpea directamente a la organización deportiva. La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza denegó la entrada al árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan, que iba a participar en el Mundial.
Visto en conjunto, el problema ya no parece limitado a una celebridad de internet o a un error individual con la documentación. Estados Unidos alberga 78 de los 104 partidos mientras espera a cerca de un millón de visitantes, y esa escala convierte cada control migratorio en una pieza más del propio torneo.