Añadir The App Date como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Dubái investiga la muerte de Kauana Bilhar, creadora de contenido brasileña de 26 años, después de que cayera desde la planta 27 de un rascacielos de la ciudad. La influencer, que acumulaba más de 20.000 seguidores, vivía allí desde hacía dos años.
La investigación sigue abierta y las autoridades locales manejan tres hipótesis que marcan el caso desde el primer momento, homicidio, accidente o suicidio. Esa amplitud explica por qué el relato de las últimas horas todavía está lejos de quedar cerrado.
En la habitación estaba Barbara Abrantes, pareja de Bilhar, cuando se produjo la caída. Fue ella quien alertó a la familia de la joven.
La familia viajó a Dubái mientras la investigación sigue sin una causa cerrada
Darla Bilhar, madre de la fallecida, viajó a Dubái para colaborar con las pesquisas y ocuparse también del traslado del cuerpo a Brasil. En casos así, esa doble tarea mezcla el golpe emocional con una gestión inmediata que no admite espera.
La madre de Kauana también pidió frenar las acusaciones que circulan en torno a su hija, en un momento en que todavía no existe una conclusión oficial sobre lo ocurrido.
"Mi hija merece respeto. Ya no puede responder a las acusaciones, comentarios crueles, a las historias que se están creando sobre ella". - Darla Bilhar, madre de Kauana Bilhar
Antes de ese mensaje, Darla Bilhar había dejado otra despedida pública en Instagram, con un tono íntimo que retrata el impacto familiar de la noticia.
"Hoy ya no estás a mi lado como soñé, pero vivirás siempre dentro de mí. Te amo infinitamente, mi niña. Hasta el día en que podamos volver a vernos". - Darla Bilhar, madre de Kauana Bilhar
La última huella pública de Bilhar quedó fechada el 25 de junio
Hay otro dato que fija una referencia temporal clara en medio de la incertidumbre. La última publicación de Kauana Bilhar apareció el 25 de junio, antes de que su fallecimiento quedara situado en 2026.
Ese rastro digital, habitual en la vida de cualquier creador de contenido, contrasta con el vacío que deja una investigación abierta. Entre una actividad pública reciente y tres hipótesis todavía sobre la mesa, el caso permanece anclado en una pregunta básica que Dubái aún no ha resuelto.