La muerte de Natalia Villalba abre una investigación con dos fechas clave y un escenario difícil de ignorar. La modelo e influencer colombiana, de 36 años, apareció sin vida en un piso alquilado del sector de El Virrey, en el norte de Bogotá, después de una estancia que debía terminar el domingo 21 de junio.
El hallazgo ocurrió en la tarde del lunes 22 de junio, cuando el personal de limpieza entró en el inmueble tras concluir la reserva. Villalba se alojaba allí desde el 3 de junio.
El cuerpo apareció en el apartamento donde Villalba se hospedaba desde el 3 de junio
Dentro del piso, el cuerpo estaba en una maleta situada en la ducha y el grifo permanecía abierto. Además, presentaría signos de violencia, un detalle que marca desde el inicio la gravedad de la investigación.
Ese punto cambia por completo la lectura del caso. Ya no se trata solo de establecer cuándo murió Natalia Villalba, sino también de reconstruir quién pasó por el apartamento durante los últimos días de su estancia.
Las autoridades siguen dos pistas marcadas por las fechas del 7 y el 17 de junio
Por ahora, la investigación pone el foco en un ciudadano estadounidense que acompañó a la víctima hasta el 7 de junio. Esa referencia temporal sitúa una primera línea de indagación en la primera semana de la estancia.
Después aparece un segundo movimiento relevante en los registros del edificio. Las cámaras de seguridad captaron la entrada de un hombre británico el 17 de junio y su salida al día siguiente, una secuencia que añade otra pieza temporal al caso.
Entre el 7 y el 17 de junio queda una franja de días que todavía concentra preguntas básicas sobre lo ocurrido en el apartamento. También pesa la diferencia entre el final previsto de la estancia, fijado para el 21 de junio, y el hallazgo del cuerpo en la tarde del 22.
Al final, la investigación queda anclada en un puñado de elementos muy concretos, el piso de El Virrey, una maleta dentro de la ducha con el grifo abierto y dos movimientos fechados antes del hallazgo, el 7 y el 17 de junio.