Prometer una batería que carga en pocos minutos, alcanza 400 Wh/kg y supera 100.000 ciclos coloca a cualquier startup en el centro de la conversación. Eso fue exactamente lo que hizo Donut Lab en el CES de Las Vegas de 2026, con el añadido de una producción prevista para este año en las motos eléctricas de Verge.
El problema aparece cuando esa promesa baja del escenario al laboratorio. Más de 20 especialistas examinaron una muestra asociada a la tecnología y calcularon una densidad energética de 298 Wh/kg, además de describir una construcción interna mucho más cercana a una batería de iones de litio convencional que a una de estado sólido.
Las mediciones chocan con la promesa comercial de Donut Lab
Ziroth, youtuber, participó junto a un grupo de especialistas en el análisis de la batería. Sus pruebas detectaron una curva de voltaje y un patrón de expansión durante la carga compatibles con una batería de iones de litio convencional, un detalle que pesa porque ese comportamiento suele delatar la química real más allá del discurso comercial.
Ahí está la fricción más incómoda para Donut Lab. La empresa declaró que su batería no utiliza litio, pero las mediciones de los investigadores apuntan a una huella electroquímica que coincide con químicas de litio ya conocidas.
Para un usuario corriente, esta diferencia no es una disputa académica. Si una batería promete una densidad mucho mayor, una vida útil de más de 100.000 ciclos y cargas de apenas unos minutos, la expectativa cambia por completo tanto en autonomía como en coste de uso y reemplazo.
El examen externo no confirmó los datos clave que daban sentido al anuncio
VTT, centro finlandés de investigación, no logró verificar las características vitales de la batería. Entre ellas figuran la densidad energética, los ciclos reales de vida útil y los detalles de producción, justo los puntos que sostienen la parte más ambiciosa del anuncio.
Eso deja una escena bastante concreta. Donut Lab mantiene públicamente la defensa de su tecnología, pero el contraste entre los 400 Wh/kg anunciados y los 298 Wh/kg calculados por los especialistas abre una brecha difícil de ignorar.
Tampoco ayuda que la startup finlandesa haya recaudado 25 millones de dólares de más de 1.300 inversores. Cuando una tecnología de baterías aspira a distinguirse precisamente por su química y por sus cifras, que el análisis independiente la acerque a un diseño de litio convencional afecta tanto al relato técnico como a la confianza que genera.
La tensión no está en una décima arriba o abajo, sino en algo más básico. Donut Lab presentó una batería sin litio, de estado sólido y con 400 Wh/kg, mientras que el examen de la muestra la situó en 298 Wh/kg y con señales electroquímicas propias de químicas de litio ya conocidas.