Perder un AVE suele traducirse en prisas, una app abierta a toda velocidad y la sensación de que cualquier minuto cuenta. Anas Andaloussi, creador de contenido y emprendedor tecnológico, llevó esa lógica un paso más lejos cuando contó en un directo cómo logró que un taxi apareciera en apenas dos minutos en Cuenca mientras intentaba volver a Madrid.
La escena ocurrió mientras se sacaba el carnet de conducir. En ese momento, según relató, necesitaba salir cuanto antes para no perder el tren.
Andaloussi sitúa el origen del problema en una situación bastante reconocible para cualquiera que haya viajado con horarios ajustados.
"Yo una vez iba a perder el AVE y estaba en Cuenca sacándome el carnet y tenía que volver a Madrid" - Anas Andaloussi, creador de contenido y emprendedor tecnológico
Lo llamativo no fue solo la urgencia, sino el método. Andaloussi explicó que hizo una segunda llamada usando el teléfono de un amigo y cambió por completo la identidad del supuesto cliente.
En esa llamada pronunció un nombre muy concreto. Dijo que necesitaban un taxi para Lamine Yamal, futbolista del Barça y de la selección española, en una maniobra que buscaba acelerar la respuesta del conductor.
Después llegó la parte que convierte la anécdota en algo más que un simple retraso resuelto con suerte. El propio Andaloussi aseguró que el taxi apareció casi de inmediato.
"Escucha, tardó dos minutos en plantarse delante mía" - Anas Andaloussi, creador de contenido y emprendedor tecnológico
Aquí está el detalle que da peso a la historia. No habló de una espera corta en términos vagos, sino de un margen de dos minutos, justo la clase de cifra que cambia la diferencia entre llegar al andén o ver cómo el tren ya ha salido.
Andaloussi convirtió una urgencia cotidiana en un truco con nombre propio
Más allá del tono anecdótico, el relato retrata una idea muy reconocible en la cultura de internet. Cuando una experiencia personal funciona, enseguida aparece la tentación de presentarla como atajo replicable, aunque su encaje fuera de ese momento resulte más que discutible.
Él mismo le puso etiqueta durante el directo.
"Otro hack de la vida. Trucos poco éticos para que os vaya bien" - Anas Andaloussi, creador de contenido y emprendedor tecnológico
Esa última frase contiene la contradicción central de la historia. Funciona como truco contado para entretener, pero también admite de frente que la maniobra cruza una línea ética al usar el nombre de una figura conocida para obtener atención más rápida.
Al final, la parte más concreta del relato no es la ocurrencia ni el tono del directo. Es que todo ocurrió en Cuenca, en pleno trámite para sacarse el carnet, con Madrid como destino y con un taxi que, tras una llamada en nombre de Lamine Yamal, apareció en dos minutos.