Difamar en redes le cuesta 700.000 dirhams a un youtuber marroquí y una rectificación pública

Un tribunal de Rabat condenó a Mohamed Reda El Tauyni por difamar al príncipe Moulay Hicham: deberá pagar 700.000 dirhams, borrar el contenido injurioso y publicar el fallo en sus redes.

07 de mayo de 2026 a las 16:27h
Difamar en redes le cuesta 700.000 dirhams a un youtuber marroquí y una rectificación pública
Difamar en redes le cuesta 700.000 dirhams a un youtuber marroquí y una rectificación pública

Una nueva condena contra el youtuber marroquí Mohamed Reda El Tauyni vuelve a poner el foco en las consecuencias legales de publicar acusaciones en redes sociales contra figuras públicas en Marruecos.

El Tribunal de Primera Instancia de Rabat lo condenó el 6 de mayo de 2026 por difundir contenido considerado difamatorio contra el príncipe Moulay Hicham, primo del rey Mohamed VI. La resolución fija una sanción total de 700.000 dirhams, unos 65.000 euros. De esa cantidad, 100.000 dirhams, alrededor de 9.200 euros, corresponden a una multa penal, mientras que 600.000 dirhams, unos 55.500 euros, se establecen como indemnización civil a favor del príncipe. Además del pago económico, el tribunal ordenó publicar el fallo en las redes sociales del acusado y retirar de inmediato todo el contenido con expresiones consideradas injuriosas.

Qué originó la condena y por qué importa

Los hechos se remontan al 11 de septiembre, cuando El Tauyni publicó un vídeo en el que lanzaba acusaciones sobre supuestas transferencias financieras de gran volumen al extranjero por parte de Moulay Hicham. Diez días después, el príncipe anunció en un comunicado en su cuenta de Facebook que acudiría a la justicia. No se trató solo de una respuesta política o mediática, sino de una acción judicial directa para frenar la difusión de ese contenido y reclamar reparación.

"actuaba como “ciudadano marroquí” para reclamar la restauración de su reputación y la defensa de su honor" - Moulay Hicham, príncipe y primo del rey Mohamed VI

En ese mismo mensaje, Moulay Hicham defendió la libertad de expresión como “pilar del pluralismo”, aunque dejó claro que, a su juicio, ese derecho no ampara la difamación ni el descrédito personal. Esa idea está en el centro del caso: la discusión ya no gira solo en torno a lo que se puede decir en internet, sino al coste que puede tener formular acusaciones graves en plataformas sociales.

Un precedente más en un debate que sigue abierto

La nueva sentencia no llega en un vacío. Mohamed Reda El Tauyni ya había sido condenado en febrero de 2024 a dos años de prisión por difamar al ministro de Justicia, Abdellatif Ouahbi, después de vincularlo públicamente con un presunto caso de narcotráfico. Más tarde, el 30 de julio de 2024, recibió un indulto real y fue excarcelado. Ese antecedente convierte este nuevo fallo en algo más que un caso aislado: muestra una reiteración de consecuencias judiciales por contenidos difundidos en entornos digitales.

También influye el perfil de Moulay Hicham. Distanciado del entorno del Palacio Real, dedicado a la actividad académica y conocido por sus críticas al sistema político marroquí, es una figura singular dentro de la élite del país. Algunos medios lo llaman el “príncipe rojo”. Que sea precisamente él quien lleve este caso a los tribunales añade una capa política y simbólica al debate, aunque el núcleo de la sentencia está en la protección de la reputación personal frente a acusaciones difundidas en redes.

Lo que reabre este caso en Marruecos es una cuestión muy concreta: dónde se sitúa el límite entre libertad de expresión y difamación cuando una acusación se lanza en internet, se amplifica con rapidez y afecta a personas con proyección pública. La condena a El Tauyni apunta a una respuesta severa, con impacto económico, obligación de rectificación visible y retirada de contenido, en un escenario donde publicar no sale gratis cuando la justicia entiende que se ha cruzado esa línea.

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