La actriz y humorista rumana Bianca Kovacs afirma que no le avergüenza su trayectoria migratoria porque ha ido subiendo peldaño tras peldaño. Su experiencia personal refleja la evolución de una comunidad que hoy supera el medio millón de personas en España.
El flujo demográfico no siguió siempre la misma ruta geográfica. Dumitru Sandu, profesor de Sociología de la Universidad de Bucarest, explica que las primeras olas de emigración rumana hasta alrededor del 2010 se dirigieron a países más desarrollados que Rumanía en los que se hablan lenguas de origen latino.
"Por eso vemos principalmente emigración hacia Italia, España o Francia" - Dumitru Sandu, profesor de Sociología de la Universidad de Bucarest
Posteriormente comenzó a producirse un desplazamiento desde el sur hacia el norte más desarrollado de Europa, donde los salarios son más altos. La estadística oficial muestra un crecimiento exponencial durante esas décadas de movilidad.
- 662 residentes rumanos en 1992
- Más de 54.000 en 2003
- Más de 200.000 en 2006
- Casi 900.000 en 2012
- 620.000 en la actualidad
Esta presencia masiva concentra al 95 por ciento de los rumanos residentes en la Unión Europea en siete países clave: Italia, Alemania, España, Francia, Bélgica, Austria y Países Bajos. Sandu añade que la emigración funciona como un proceso de aprendizaje donde los migrantes comprenden cómo operan las sociedades de acogida además de enviar remesas.
El humor surge de la necesidad de superar adversidades
Alex Rosu, informático e influencer, sostiene que al ser un país que lo ha pasado peor o se lo ha tenido que currar más, Rumanía ha desarrollado un humor más negro. Al final, la población tiene que acabar riéndose de sus propias desgracias para sobrellevarlas.
Bianca Kovacs utiliza esa ironía como mecanismo de defensa y conexión. Nacida en Sighisoara en 1983, actúa en series españolas desde 2010 en producciones como Los hombres de Paco, Cuéntame cómo pasó, Amar es para siempre, Aída, Lo que se avecina y Acacias 38.
"Me siento como una exyonki, sigo siendo rumana, pero llevo un año limpia" - Bianca Kovacs, actriz y humorista
Su podcast Odio a la gente, copresentado con Carmen Romero, está nominado a los Ondas Globales del Podcast. Kovacs volverá al Palacio de la Prensa de Madrid en septiembre con su espectáculo de monólogos, donde aborda su identidad sin filtros.
Ella prefiere tomarse las cosas a risa porque considera que es terapia. Aunque admite que a veces tiene recaídas y deja trenes sin cables, asegura que no se mete gratuitamente con nadie y que mentiría si dijera que vino a España con el sueño de ser actriz.
Los estereotipos digitales generan millones de interacciones
Valentín Olariu, conocido como Truco Rumano, capitalizó estos clichés desde otra perspectiva. Llegó a España en 2004 con 16 años y su primer empleo fue como feriante por 600 euros al mes. Hoy cuenta con 1.000.000 de seguidores en Instagram y 2.000.000 en el conjunto de sus redes sociales.
Comenzó a publicar vídeos sobre estereotipos en 2022 y su primer contenido alcanzó 800.000 visualizaciones. Olariu lleva 22 años en el país y utiliza la provocación para desmontar prejuicios o confirmarlos con ironía.
"Truco rumano, chavales, si te compras una casa, que tu vecino sea español, ¿vale?; a él le va a bajar el valor de su casa y a ti te va a aumentar: cuando se entere de que tiene un vecino extranjero, la va a querer vender" - Valentín Olariu, influencer
Su narrativa incluye la honestidad brutal sobre sus orígenes. Recuerda que su madre lloró mucho cuando él se marchó, pero ella entendía que para mejorar había que salir de Rumanía. También señala que los mismos que roban en España roban en Rumanía, desvinculando la delincuencia de la nacionalidad.
Olariu reconoce que en el sector de la construcción muchos trabajadores viven con precariedad y pregunta por qué debería enseñar una vida que no tiene. Esta transparencia resuena en una audiencia que busca autenticidad frente a la perfección editada de otras plataformas.
Kovacs afirma que ser inmigrante es para ella un orgullo que también puede inspirar a otros. La tensión entre la integración laboral de actores como ella y la viralidad de influencers como Olariu define la nueva cara de la diáspora rumana en España.