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Una salida nocturna terminó en un golpe que mezcla boliche, robo físico y vaciamiento digital. El 18 de diciembre de 2025, un joven de 22 años denunció ante la Policía de la Ciudad que dos mujeres que conoció en Tekila Club, sobre la avenida Rivadavia al 10000, fueron a un after en su piso de Parque Centenario y allí desaparecieron tres iPhone 13, dos relojes Hugo Boss, 1500 dólares y seis millones de pesos.
El caso tiene un detalle que retrata bien el tipo de botín que hoy persiguen estas bandas. No solo desaparecen objetos caros y fáciles de revender, también entran en juego las claves de iCloud y Google, que abren la puerta a la vida digital de la víctima.
Cuando la Policía de la Ciudad le preguntó por su ocupación, el denunciante respondió con una sola palabra, el joven se presentó ante los agentes como “streamer”. Después declaró que las mujeres, a las que identificó como Laila y Carla, lo acompañaron tras la salida y que un hombre al que conoció como El Uruguayo lo engañó para obtener sus contraseñas.
El robo no terminó en el piso y siguió dentro del móvil
Ahí aparece la parte más delicada del expediente. La condena no solo abarca el robo simple, también suma la defraudación mediante una técnica de manipulación informática y el uso de tarjetas de crédito sustraídas.
En la acusación figura además un préstamo de Mercado Pago por 3,2 millones de pesos extraído a una de las víctimas. El salto del robo de objetos al acceso de cuentas cambia por completo el daño, porque el perjuicio ya no depende solo de lo que había en la casa o en la billetera.
La mujer señalada como Carla fue identificada como Sandra Melina Ramos Arahuallpa, una manicurista de 23 años domiciliada en Montserrat. El Tribunal Oral N° 3 la condenó a tres años y seis meses de prisión con intervención del juez Gustavo Rofrano, a partir de la acusación impulsada por el fiscal Andrés Madrea.
La detención llegó por un error mínimo al pagar en un local
Todo se rompió el 8 de junio en el Shopping Factory Parque Brown. Sandra Melina intentó pagar con una tarjeta robada en un local de Crocs y la maniobra cayó por un detalle básico, ya que la cajera pidió un policía al recibir un número de DNI de diez dígitos.
La División Investigaciones Comunales 8 concretó la detención en ese momento. Para entonces, la acusada ya había gastado más de un millón y medio de pesos con las tarjetas sustraídas.
"Antonella Mayorga" - Sandra Melina Ramos Arahuallpa, nombre falso que declaró al ser detenida
Ese intento de ocultar la identidad no era el único antecedente pesado en su historial judicial. El Tribunal Oral de Menores N° 3 ya le había otorgado una pena de dos años y medio de prisión en suspenso el 17 de mayo de 2023.
El expediente muestra que el patrón ya había aparecido en otro boliche
Meses antes del caso del streamer, el expediente judicial ya describía una escena parecida en otro punto de la noche porteña. El 8 de octubre de 2022, los damnificados de otro hecho entraron en la discoteca Moliere o Kapital, en Chile 299, y allí conocieron a tres mujeres que dijeron ser del barrio de Villa Crespo.
"Cerca de las 23, los damnificados ingresaron al local bailable denominado ‘Moliere’ o ‘Kapital’, ubicado en Chile 299 de esta ciudad, oportunidad en la cual conocieron a tres mujeres que les dijeron que eran del barrio de Villa Crespo" - expediente judicial del caso
El mismo legajo agrega otra descripción precisa sobre las presuntas cómplices de aquel episodio. Dos de ellas habrían dicho llamarse Lucía y Vanesa, y los damnificados las describieron como mujeres delgadas, de tez morena, cabello negro y rasgos de nacionalidad peruana, mientras que la tercera tenía contextura robusta y cabello teñido de rubio.
Más que una suma de robos aislados, lo que aparece es una mecánica repetida donde el encuentro casual deriva en acceso a tarjetas, teléfonos y cuentas personales. En ese cruce entre lo físico y lo digital, tres iPhone 13 y unas contraseñas pueden abrir la misma puerta.