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Lo que empezó como un reto entre Ibai Llanos y Reven terminó convertido en uno de los productos de directo más grandes de internet. La condición era simple y muy de plataforma, llegar a 100.000 likes para pelear contra ElMillor, pero aquel impulso de 2021 acabó dando forma a La Velada del Año.
Hoy el evento ya no juega en una escala de nicho. La Velada del Año ya se retransmite en más de 200 países y territorios, una cifra que ayuda a entender por qué un formato nacido en Twitch ha dejado de parecer una rareza para convertirse en una cita de masas.
La audiencia creció hasta romper el techo de Twitch
Primero llegó una edición casi experimental. La cita del 26 de mayo de 2021, celebrada sin público en la Sala Apolo de Barcelona, reunió 1,5 millones de espectadores en Twitch.
Después cambió el tamaño del recinto y también el del fenómeno. Badalona acogió la segunda edición en el Pabellón Olímpico con 12.000 asistentes, mientras el directo escaló hasta 3,3 millones de espectadores simultáneos.
En 2023, Madrid confirmó que el tirón ya no dependía solo de la curiosidad inicial. El Estadio Cívitas Metropolitano recibió a más de 68.000 personas y la retransmisión alcanzó 3,4 millones de espectadores en directo.
El salto más claro llegó en 2025. La quinta edición reunió a más de 9,3 millones de espectadores simultáneos y rozó los 80.000 asistentes en el Estadio de La Cartuja de Sevilla.
Esa marca no fue solo una cifra vistosa para enseñar en redes. También convirtió a la quinta edición en el directo más visto en la historia de Twitch para un canal individual, un dato que cambia la conversación sobre hasta dónde puede llegar un evento nacido dentro de una plataforma de streaming.
Sevilla repite porque el formato ya piensa en gran estadio
Para 2026, La Velada del Año volverá a celebrarse en Sevilla. La organización prevé una sexta edición con diez combates dentro de un estadio con capacidad para 80.000 personas.
Aquí la escala importa tanto como el cartel. Pasar de una sala sin público en Barcelona a un recinto de 80.000 plazas en apenas cinco años dibuja mejor que cualquier eslogan cómo ha crecido el proyecto.
No deja de haber una tensión curiosa en esa trayectoria. El evento nació de una promesa atada a 100.000 likes y ahora se mueve entre audiencias de 9,3 millones de espectadores simultáneos y aforos que ya operan en dimensión de final multitudinaria.