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El rastro de Natalia Villalba Angarita se cortó varios días antes de que alguien encontrara su cuerpo. La modelo e influencer, de 36 años, apareció sin vida dentro de una maleta en el apartamento 702 de un edificio de Bogotá, un hallazgo que concentra ahora la investigación de la Fiscalía General de la Nación y del CTI.
La secuencia deja una grieta difícil de ignorar. Su madre denunció la pérdida de contacto el jueves 18 de junio, pero una empleada doméstica no descubrió el cadáver hasta el lunes 22 de junio, en la ducha del baño del inmueble donde Villalba se alojaba desde hacía semanas con reservas de pago semanal.
Las cámaras marcaron el 17 de junio como una fecha clave
Ahí está uno de los puntos que más pesa en el caso. Las cámaras de seguridad captaron a uno de los extranjeros que habían pasado por el apartamento mientras caminaba por los pasillos con varias bolsas el 17 de junio, la fecha en la que las autoridades sospechan que ocurrió el asesinato.
El cuerpo permaneció en la maleta aproximadamente cuatro días antes del hallazgo, una cifra que encaja con esa línea temporal y agrava la sensación de vacío alrededor de lo ocurrido dentro del apartamento 702.
La investigación sigue a dos extranjeros y a otras 13 personas
La Fiscalía General de la Nación y el CTI trabajan con la hipótesis de un crimen machista. Al mismo tiempo, las autoridades siguen la pista de un ciudadano estadounidense de Texas y de un ciudadano británico, las últimas personas registradas en el apartamento.
No son los únicos nombres por aclarar en ese movimiento de entradas y salidas. Los investigadores intentan identificar a otras 13 personas que accedieron al apartamento durante esos días, una tarea que amplía el perímetro del caso mucho más allá de las dos últimas visitas registradas.
El teléfono no aparece y las pertenencias sí quedaron en la habitación
Dentro del cuarto seguían el ordenador y otras pertenencias de Villalba. El dato que desentona es otro, porque su teléfono móvil no aparece y esa ausencia puede resultar tan reveladora como cualquier objeto encontrado en la escena.
La identificación del cuerpo, que presentaba signos de violencia, se realizó mediante su pasaporte. Ese detalle subraya hasta qué punto el crimen había borrado cualquier apariencia de normalidad en un apartamento que ella ocupaba desde hacía semanas.
Queda una tensión muy concreta sobre la mesa. Las cámaras sitúan a uno de los extranjeros con varias bolsas el 17 de junio, el cuerpo pasó cerca de cuatro días oculto en una maleta y el móvil de Natalia Villalba Angarita sigue sin aparecer.