Condenan a Javier Oliveira a leer su sentencia 4 semanas ante casi 1,3 millones de suscriptores

La Audiencia de Barcelona confirma la condena por vulnerar el honor de Miare y su madre, ordena retirar vídeos, leer semanalmente el fallo en cinco canales durante un mes y pagar 9.000 euros más costas.

29 de septiembre de 2026 a las 13:48h
Condenan a Javier Oliveira a leer su sentencia 4 semanas ante casi 1,3 millones de suscriptores
Condenan a Javier Oliveira a leer su sentencia 4 semanas ante casi 1,3 millones de suscriptores

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La Audiencia Provincial de Barcelona ha confirmado la condena contra Javier Oliveira por vulnerar el derecho al honor de María Rubio Sánchez, conocida como Miare, y de su madre, Antonia Montserrat Sánchez García. El caso no solo castiga insultos y alusiones sexuales, también obliga al youtuber a hacer algo poco habitual en internet, leer él mismo el fallo judicial ante una audiencia que roza los 1,3 millones de suscriptores.

Ahí está una de las claves del pronunciamiento. Los magistrados no le ordenan subir un texto sin más, sino asumir una exposición personal y repetida en vídeo durante un mes en sus cinco canales de YouTube.

La Audiencia obliga a Oliveira a leer la sentencia en sus cinco canales

La resolución, fechada el 17 de septiembre, fija que Javier Oliveira tendrá que publicar semanalmente un vídeo con la lectura del fallo durante un mes. La sentencia aclara que no basta con publicar el texto y que debe leerlo él mismo, de forma que la obligación recaiga de manera directa sobre el creador.

"No es algo excesivo y es conforme con una de las finalidades que conviene procurar, que es la disuasión de conductas de este tipo, para las que internet ofrece muchas posibilidades" - magistrados de la Audiencia Provincial de Barcelona

El matiz importa porque convierte la reparación en un acto visible ante su propia comunidad. En plataformas donde un vídeo puede desaparecer entre publicaciones nuevas, repetir esa lectura cada semana durante un mes multiplica el alcance del correctivo.

Los canales afectados son JaviOliveira con 701.000 suscriptores, La Salsería con 335.000, Telesalseo con 195.000, La Piruleta con 41.000 y Hasta los mismísimos con 13.000. Sumados, reúnen casi 1,3 millones de suscriptores.

Las frases que motivaron la condena fueron más allá del insulto

El núcleo del caso está en varias expresiones dirigidas contra Miare. Oliveira insinuó que obtenía trabajos a cambio de relaciones sexuales con frases literales como “me voy a callar cómo lo está consiguiendo” y “el vecino la enchufa”.

Para la Audiencia, el sentido de esas palabras no ofrece demasiada duda. Los jueces sostienen que esas expresiones atribuían a Miare la obtención de trabajos mediante relaciones sexuales, y añaden que sus seguidores entendieron ese mensaje con claridad.

"Es evidente que estas expresiones indican la predisposición de la demandante a conseguir trabajos mediante relaciones sexuales, como los seguidores del demandado en internet entendieron perfectamente" - magistrados de la Audiencia Provincial de Barcelona

Después llegaron los descalificativos directos. Oliveira se refirió a las demandantes como “cachos de mierda”, “sinvergüenzas”, “malas personas”, “mentirosas”, “gentuza” y “trozos de mierda”.

En el caso de Antonia Montserrat Sánchez García, madre de Miare, el youtuber empleó expresiones como “vieja loca” y “payasa”. También dijo que “tiene el coño muy viejo para poner esas tonterías”, una frase que la resolución incorpora entre los elementos valorados.

La condena incluye retirar vídeos y pagar 9.000 euros más las costas

Además de la lectura obligatoria, la Audiencia mantiene la retirada de los vídeos con contenido difamatorio. Oliveira también deberá indemnizar con 6.000 euros a María Rubio Sánchez y con 3.000 euros a su madre, además de asumir las costas del procedimiento.

No es una sanción simbólica. Entre borrado de contenidos, indemnizaciones y exposición forzada ante su propia audiencia, la sentencia toca tres puntos sensibles para cualquier creador, el archivo de vídeos, el dinero y la reputación pública.

Oliveira ha manifestado su intención de presentar un recurso de casación ante el Tribunal Supremo. Mientras tanto, la resolución ya deja una imagen difícil de esquivar, un youtuber condenado a leer durante cuatro semanas una sentencia sobre comentarios que difundió en canales con 701.000, 335.000, 195.000, 41.000 y 13.000 suscriptores.

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