ChatGPT sugirió Ozempic para adelgazar rápido y omitió riesgos hasta que el usuario repreguntó

El artículo analiza cómo la IA y las redes convierten huellas digitales, presión estética y culto a la delgadez en recomendaciones y consumos que impactan en la salud física y mental.

24 de mayo de 2026 a las 13:34h
ChatGPT sugirió Ozempic para adelgazar rápido y omitió riesgos hasta que el usuario repreguntó
ChatGPT sugirió Ozempic para adelgazar rápido y omitió riesgos hasta que el usuario repreguntó

La inteligencia artificial no escucha. Lee.

Betina Lippenholtz, investigadora y coautora del libro Investigar con IA, explica que los algoritmos aspiran cada interacción digital para construir un perfil preciso. Un like, una pausa en una imagen o una búsqueda se convierten en datos que la máquina procesa para anticipar deseos. La huella digital funciona como migas de pan que guían a la tecnología hacia el usuario.

Esta capacidad predictiva tiene consecuencias directas en la salud. ChatGPT recomendó Ozempic y otras sustancias para adelgazar rápido ante una consulta directa, pero omitió los efectos adversos hasta que el usuario insistió con preguntas específicas. El medicamento, diseñado originalmente para tratar la diabetes tipo 2, se ha instalado en el imaginario colectivo como una solución estética.

La medicina se transforma en herramienta estética

Julieta Tkatch, médica especialista en endocrinología del Hospital Durand, reconoce que la droga es segura y efectiva para tratar la obesidad y ciertas comorbilidades. Sin embargo, advierte que su uso se ha desplazado hacia un universo estético donde pacientes sanos buscan modificaciones corporales innecesarias. La profesional señala que vivimos en una sociedad resultadista que exige inmediatez.

"El paciente tiene que entender que esto es un proceso" - Julieta Tkatch, médica especialista en endocrinología del Hospital Durand

La presión por obtener resultados rápidos choca con la realidad biológica. Bajar de peso requiere tiempo, pero la cultura digital promueve la transformación instantánea. Esta dinámica alimenta un mercado que explota la insatisfacción corporal constante.

Las redes sociales alimentan el culto a la delgadez

Paula Hernández, coordinadora de la institución La Casita especializada en trastornos de la alimentación, observa un aumento en las consultas de jóvenes atrapadas por las redes sociales. Muchas provienen de familias dietantes o entornos donde existe un culto fuerte a la delgadez. Para estas personas, ser flacas equivale a pertenecer.

La extrema delgadez de figuras públicas como Demi Moore o Nathy Peluso genera debates intensos sobre los modelos de belleza vigentes. Una encuesta en Instagram reveló que mujeres de entre 20 y 75 años sienten frustración, cansancio, obsesión, tristeza e impotencia al evaluar sus cuerpos. La asociación entre delgadez y felicidad sigue vigente.

Débora Tajer, doctora en Psicología, profesora de la UBA y psicoanalista, sostiene que este fenómeno no es intrínseco a las mujeres. Se trata de un entramado social y cultural transmitido de generación en generación. La sociedad patriarcal convierte a las mujeres en objetos valorados por su cuerpo, ya sea para la procreación, el sexo o los cuidados.

"El cuerpo es un lugar donde se hacen negocios" - Débora Tajer, doctora en Psicología, profesora de la UBA y psicoanalista

Existe una oferta comercial permanente para que las mujeres intenten alcanzar un ideal imposible. Naomi Wolf, autora de El mito de la belleza, escribió que nuestra insatisfacción devora tiempo, energía y alegría mientras genera dinero. La institución La Casita resume esta crisis con una frase contundente: no se trata de la comida. Nunca lo fue.

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