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Un eclipse solar total acabó convertido en otra cosa en redes. La conversación dejó de girar sobre el fenómeno y pasó a centrarse en Carlos García, influencer, que días antes lo presentó como una cortina de humo mientras cargaba contra el clima político y mediático.
Primero llegó el golpe más brusco. Carlos García dijo que a nadie le importa el eclipse en una intervención en la que mezcló hartazgo, provocación y una lectura política del foco informativo.
"Todo el mundo está cayendo. ¿A quién mierda le importa el Eclipse? A nadie". - Carlos García, influencer
La reacción no tardó. Usuarios de redes sociales le recordaron que él mismo apoyó a la Selección durante el Mundial 2026, un contraste que alimentó la crítica y puso el debate en un terreno menos astronómico y mucho más personal.
Carlos García intentó mover el foco hacia la política
Después, García matizó su posición. Negó estar en contra del eclipse y defendió que lo había usado como ejemplo de un problema mayor relacionado con el desvío de la atención pública.
"Para mí, existe muchas veces un desvío de información muy gordo y pasa con el fútbol. Pasa con todo, con cualquier cosa. Yo he utilizado el eclipse, que era lo que se le estaba dando bombo, pero yo no estoy en contra del eclipse". - Carlos García, influencer
En ese mismo argumento situó otros asuntos que, a su juicio, sí merecen prioridad. Citó la vivienda, los cribados de cáncer y los casos de corrupción en España como problemas reales que quedan ocultos mientras la conversación colectiva gira hacia otros temas.
Tampoco suavizó el tono cuando habló del poder político. Mencionó a Pedro Sánchez como “el experto” y afirmó que “ha subido una playlist”, además de describir el sector político como un espacio podrido en el que la respuesta pasa por enfrentar a unos con otros.
La respuesta de Natalia Palacios llevó la discusión a otro terreno
Mientras la polémica crecía, apareció una segunda capa del conflicto. Natalia Palacios, esposa de Carlos García, respondió a los usuarios que mencionaban su embarazo, molesta por el modo en que la conversación la arrastró a ella y a su hija.
"¿Habéis terminado ya de poner a una embarazada al nivel de una inútil de manual? O, mejor dicho, ¿habéis terminado ya de hacer la asquerosidad y la guarrada que dan ganas de vomitar de usar a una mujer embarazada y a la niña para tener una excusa para meteros con un nota?". - Natalia Palacios, esposa de Carlos García
Ahí cambió también la naturaleza del episodio. Lo que había empezado como una crítica al tratamiento del eclipse acabó derivando en reproches cruzados sobre fútbol, política y límites personales, con el embarazo de Palacios metido de lleno en la discusión pública.
Al final, la tensión más visible no estuvo en el eclipse, sino en el contraste entre dos ideas difíciles de separar en redes. García denunció que hay problemas como la vivienda, los cribados de cáncer o la corrupción que quedan tapados, pero la respuesta que recibió volvió a empujar la conversación hacia el espectáculo que él mismo quería cuestionar.