Canarias enseña a 200 mayores a grabar y publicar vídeos para reducir la brecha digital

“Influsenior” forma a 200 personas mayores en los siete centros de día de Canarias para usar el móvil, crear contenido y compartirlo con familias y redes como herramienta contra la soledad y la desconexión digital.

29 de abril de 2026 a las 13:50h
Canarias enseña a 200 mayores a grabar y publicar vídeos para reducir la brecha digital
Canarias enseña a 200 mayores a grabar y publicar vídeos para reducir la brecha digital

"Influsenior" no es una nueva app, sino un proyecto que enseña a 200 personas mayores de Canarias a usar el móvil para crear y compartir contenido digital con una utilidad muy concreta mantenerse activas, comunicarse mejor y reducir la distancia con un entorno cada vez más dominado por pantallas y redes sociales.

La iniciativa, impulsada por la Dirección General de Mayores y Participación Activa del Gobierno de Canarias, se ha desarrollado en los siete centros de día gestionados por el Ejecutivo regional. La propuesta combina talleres teóricos y prácticos en los que los participantes aprenden desde lo más básico, como colocar el móvil o pulsar "grabar", hasta tareas algo más completas como hablar ante la cámara, editar vídeos sencillos y publicarlos en Instagram, Facebook y TikTok. La clave aquí no está en convertir a los mayores en creadores profesionales, sino en darles herramientas para usar formatos que ya forman parte de la conversación cotidiana.

Qué aprenden y cómo se traduce en el uso real del móvil

En la práctica, el proyecto se centra en situaciones muy reconocibles. Los mayores trabajan en parejas, eligen un tema, se graban y comparten el resultado con sus familias, con otros centros y también en redes sociales. Eso cambia bastante el enfoque frente a otros cursos de alfabetización digital más abstractos aquí el aprendizaje pasa por hacer. No se queda en explicar para qué sirve una red social, sino en grabar un vídeo, probar un encuadre, repetir una toma y perder el miedo a exponerse en pantalla.

Ese uso real es importante porque aterriza la tecnología en gestos concretos. Alguien que antes apenas utilizaba la cámara del móvil puede terminar grabando una actividad del centro, contando una experiencia personal o enviando una publicación a sus familiares. Cuando la tecnología se enseña así, vinculada a una acción reconocible y con una finalidad social, deja de parecer ajena. También hay una parte práctica evidente aprender a editar vídeos sencillos o a compartirlos en plataformas muy extendidas puede ayudar a que el móvil deje de ser solo un dispositivo para llamadas y pase a ser una herramienta de expresión.

Más allá de las redes acompañamiento, visibilidad y límites

El proyecto busca combatir la soledad, reforzar vínculos sociales, fomentar el envejecimiento activo y reducir la brecha digital. Son objetivos amplios, pero en este caso tienen una traducción visible los participantes no solo aprenden a usar herramientas digitales, sino que generan contenido que luego tendrá recorrido. Todo el material creado se integrará en una web que servirá como altavoz para sus historias y actividades. Eso añade un incentivo claro, porque lo grabado no se queda en un ejercicio puntual del taller.

"Queremos que se sientan acompañados, activos y parte del mundo que les rodea" - Verónica Meseguer, directora general de Mayores y Participación Activa de Gobierno de Canarias

Verónica Meseguer participó además en uno de los talleres celebrado en Arrecife, dentro de un proyecto que forma parte del plan Maresía, una estrategia más amplia en el Archipiélago. La parte más interesante de "Influsenior" es que entiende el uso del móvil no como una moda, sino como una vía de participación. La posible limitación, eso sí, es que este tipo de formación depende mucho de la continuidad aprender a grabar o publicar una vez puede ser útil, pero lo que realmente marca la diferencia es mantener esa práctica en el tiempo y convertirla en hábito.

Si algo demuestra esta iniciativa es que la brecha digital no se reduce solo enseñando botones, sino ofreciendo contextos para que la tecnología tenga sentido en la vida diaria. Y ahí es donde el proyecto acierta en vez de presentar las redes como un escaparate, las utiliza como una herramienta para contar historias, compartir actividades y hacer que el móvil sirva para estar más cerca de los demás.

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