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Burger King vuelve a poner a los creadores de contenido en el centro de su menú de verano. La cadena recupera Grand King después de una edición que superó el millón de menús vendidos y rebasó los 100 millones de visualizaciones, dos cifras que explican por qué la campaña regresa con una fórmula casi de colección.
Esta vez participan Marta Díaz, Marina Rivers, Peldanyos y El Xokas, cuatro perfiles con públicos muy distintos y una misma misión comercial. La marca no solo vende una hamburguesa con extras, también vende la idea de elegir bando, probar la combinación de un creador concreto y, de paso, llevarse un objeto físico para recordarlo.
Burger King alarga seis semanas una campaña que ya demostró tirón
La campaña durará seis semanas, un margen lo bastante amplio como para mantener conversación en redes y dar tiempo a que funcione el componente repetición. No parece pensada para una visita aislada, sobre todo porque cada menú suma patatas, bebida, un helado King Fusion y un llavero coleccionable.
Ahí está una de las claves de consumo más claras. Cada menú añade un llavero coleccionable junto al helado King Fusion, un detalle pequeño en coste pero muy útil cuando la compra busca algo más que saciar el hambre.
Marta Díaz firma un menú con la hamburguesa King CBK y salsa Big King. Marina Rivers aparece con una Steakhouse Cheddar que añade más salsa cheddar.
Peldanyos apuesta por un Krispper Bacon con una dosis extra de bacon. El Xokas, por su parte, da nombre a un Cheese Bacon Classic con vegetales frescos.
Los menús cambian poco, pero el gancho comercial va mucho más allá del bocadillo
En la práctica, las diferencias entre propuestas se apoyan en ajustes muy reconocibles y fáciles de comunicar. Más cheddar, más bacon, una salsa distinta o vegetales frescos bastan para que el cliente identifique una personalidad concreta sin obligarle a descifrar una carta nueva.
También ayuda el premio alrededor del pedido. Burger King sorteará cien entradas dobles para la Grand King Summer House y un viaje para dos personas, una capa promocional que empuja la compra por impulso y alarga la vida de la campaña fuera del restaurante.
No es un despliegue menor. El lanzamiento reunió en la capital a cerca de 200 creadores de contenido, una puesta en escena que deja claro que la campaña necesita presencia física, ruido social y muchas caras conocidas circulando a la vez.
David Madrid convirtió el menú en un producto pensado para circular en redes
La agencia David Madrid firma una campaña que entiende bien cómo se consume hoy este tipo de colaboración. El producto importa, sí, pero casi tanto como la posibilidad de compartir qué menú ha elegido cada uno y enseñar el llavero, el helado o la experiencia asociada al sorteo.
La edición anterior superó el millón de menús vendidos y los 100 millones de visualizaciones, así que el regreso de Grand King no parte de una intuición. Parte de un precedente que ya demostró que un menú de comida rápida puede comportarse como una campaña de entretenimiento con recompensa tangible.
El dato más revelador quizá no esté en una hamburguesa concreta, sino en la mezcla completa. Durante seis semanas, Burger King venderá un menú con patatas, bebida, helado, llavero y acceso a sorteos, después de haber comprobado que esa suma ya movió más de un millón de compras en la edición anterior.