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Un comentario despectivo en un podcast bastó para reabrir una discusión que parecía vieja pero sigue muy viva en internet. El 29 de octubre, Daniela Ginestar e Isidora Gaete cargaron contra los adultos que juegan, coleccionan o decoran su casa con productos de Pokémon, y la reacción no tardó en llegar.
La crítica no fue tibia. Isidora Gaete, panelista de Alfombra Roja, apuntó contra quienes juegan Pokémon GO en plena vida adulta y trazó una imagen muy concreta de oficina, almuerzo y móvil en la mano para ridiculizar esa afición.
"¿Te acordai cuando se pusieron de moda los ‘pokemones’? Tipos de 40 años cazando ‘pokemones’ en el almuerzo de la oficina, perdóname, me parece una pelotudez" - Isidora Gaete, panelista de Alfombra Roja
Gaete fue más allá y vinculó esa práctica con una supuesta falta de madurez. En su intervención también cuestionó que personas con estudios universitarios y cargos de responsabilidad dedicaran tiempo a capturar criaturas en el móvil.
Daniela Ginestar llevó el reproche al terreno del coleccionismo y del consumo alrededor de la marca. Ahí metió en el mismo saco las cartas intercambiables, la decoración temática en casa y una idea bastante extendida de que ciertos hobbies dejan de ser aceptables cuando uno supera cierta edad.
No quedó en una anécdota de estudio porque las declaraciones generaron cientos de críticas en YouTube e Instagram. Cuando una franquicia mezcla juego, nostalgia y comunidad, tocar ese equilibrio suele disparar una respuesta rápida y muy ruidosa.
La reacción llegó porque el ataque fue directo al hobby adulto
Lorena Miki, cosplayer y periodista, respondió desde Instagram con una frase breve y frontal. Su mensaje cambió el foco desde Pokémon hacia algo más amplio, el uso de un micrófono para rebajar gustos ajenos.
"Basta de ocupar micrófonos para minimizar al resto" - Lorena Miki, cosplayer y periodista
Ese reproche conectó con una idea fácil de reconocer fuera del fandom. No todo el enfado giró en torno a una saga concreta, también apareció la sensación de que ridiculizar pasatiempos ajenos dice más de quien se burla que de quien juega o colecciona.
Después entró Ignacio Socías, comediante y tricampeón en juegos de cartas de Pokémon, con una defensa más desarrollada. Su intervención en Media Semana no giró solo sobre cartas o criaturas, sino sobre el derecho a sostener aficiones intensas aunque desde fuera parezcan exageradas.
"Defiendo a rajatabla los intereses, los gustos y los hobbies llevados al extremo irracional. Nada más lindo que ver a una persona que hace lo que le gusta a un punto donde la gente imbécil les dice ‘Oye, ¿no será mucho?’. Síguelo haciendo, síguelo haciendo porque eso es lo entretenido" - Ignacio Socías, comediante y tricampeón en juegos de cartas de Pokémon
Socías no dejó la discusión en el plano individual. También describió algo muy reconocible para cualquiera que haya visto cómo funcionan estas aficiones, grupos que se organizan, salen a jugar y acaban formando comunidad alrededor de una actividad compartida.
Pokémon volvió a mostrar que no funciona solo como nostalgia
En su respuesta, Socías puso un ejemplo muy concreto con Pokémon GO y la aparición de un Lapras como excusa para reunirse. No defendió únicamente capturar criaturas, defendió el momento social que nace alrededor del juego cuando varias personas coinciden en el mismo objetivo.
Ahí está el punto que volvió más áspero el cruce. Para Ginestar y Gaete, la imagen del adulto con cartas, móvil o decoración temática resulta ridícula. Para quienes respondieron, un hobby puede ocupar tiempo, dinero y conversación sin convertirse por eso en un síntoma de inmadurez.
Ginestar llegó a decir que coleccionar cartas Pokémon o intercambiarlas le provocaba rechazo, y remató con burlas sobre la decoración temática en casa. Gaete cerró su intervención con una comparación con las Barbies y con una frase dirigida a quienes rondan los 40 años y siguen jugando.
Más tarde, Socías eligió un tono abiertamente burlón contra las presentadoras y les dedicó un remate sobre rinitis, puff nasal y salbutamol. La discusión terminó así donde suelen terminar muchas peleas digitales, menos en el análisis del hobby y más en el choque de estilos, desprecio de un lado y sarcasmo del otro.