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Mucho antes de convertirse en una de las caras más reconocibles de Twitch, Auronplay arrastraba un recuerdo incómodo del metro de Barcelona. En uno de sus directos, el creador contó que sufrió un robo con navaja cuando tenía 17 años y que aquella escena empezó de la forma más inesperada, con un abrazo en el andén.
Sentado y tranquilo, así recuerda aquel momento. Entonces, según su relato, un desconocido se le acercó, lo rodeó con el cuerpo y le colocó una navaja mientras ocultaba el arma con ese mismo gesto.
"Me robaron en el metro, amigos. Calculo yo que tenía 17 años. Estaba yo sentado en el andén, tranquilo, y de repente alguien me abrazó así y me puso aquí una navaja" - Auronplay, streamer
Después de ese primer movimiento llegó la amenaza directa. Auronplay explicó que el asaltante le repetía que no gritara ni hiciera nada, y que le exigió todo lo que llevara encima mientras le pinchaba con la navaja.
En medio de esa presión, Auronplay entregó 20 euros pero no quiso soltar el teléfono móvil. Ese detalle cambia el tono del episodio, porque no habla de un vaciado completo de sus pertenencias, sino de una negociación forzada en segundos.
"Tenía una buena táctica. Te abraza y con su cuerpo tapa lo que te está pinchando. Y me decía 'No grites, no hagas nada, como hagas algo, te lo hundo'. Me dijo 'Dame todo lo que tengas'. Y le dije 'Pues mira, llevo 20 euros, tío'" - Auronplay, streamer
Lo más desconcertante llegó justo después del dinero. El streamer contó que el ladrón le dio un beso en la mejilla y le soltó una frase de agradecimiento que descoloca tanto como el propio robo.
"Me dio un beso en la mejilla. 'Muchas gracias, me has salvado la vida', me dijo" - Auronplay, streamer
A continuación, el agresor le explicó que dormía en un coche y que vivía en condiciones precarias. Ese giro introduce una contradicción difícil de ignorar, porque el relato mezcla una amenaza con navaja y una petición envuelta en una justificación casi íntima.
No hubo reencuentro ni ajuste de cuentas. Nunca supo quién era el ladrón y tampoco volvió a verle después, aunque admitió que durante un tiempo llegó a pensar que, si algún día triunfaba, acabaría encargándose de él.
Entre todas las frases que dejó el directo, hay una que resume la rareza de la escena mejor que ninguna otra. Auronplay no perdió el móvil, entregó 20 euros y salió de allí con el recuerdo de una navaja, un beso en la mejilla y un asaltante que le dijo que le había salvado la vida.