Hay relatos sobre acoso escolar que no necesitan grandes cifras para resultar concretos. El de Álex Ruiz, influencer con discapacidad, vuelve ahí donde más duele, en los gestos cotidianos que convierten un instituto en un lugar hostil.
El 19 de junio de 2026, tras la lectura de Invisible retrató una herida que arrastra desde hace más de veinte años, Ruiz decidió poner palabras a una experiencia que todavía conserva detalles muy físicos y muy precisos.
"Yo también sufrí bullying." - Álex Ruiz, influencer con discapacidad
Durante sus años de instituto, el acoso no apareció como una escena aislada, sino como una suma de negativas y humillaciones. Otros alumnos rechazaban empujar su silla manual, evitaban acompañarle en el ascensor y llegaron a lanzarle objetos.
Álex Ruiz recuerda cómo el rechazo también ocupó los espacios más rutinarios
A veces, la violencia no llega con un gran episodio, sino con la repetición. En su caso, depender de ayuda para moverse por el centro convirtió acciones básicas en un recordatorio constante de que otros podían dejarle solo cuando quisieran.
"Durante mis años de instituto sufrí bullying por ser diferente, por necesitar ayuda y que muchas veces me la ignoraran o me la rechazaran." - Álex Ruiz, influencer con discapacidad
Ese desgaste acabó pasando factura al cuerpo. Ruiz sufrió pérdidas de peso, trastornos intestinales y llegó a plantearse abandonar el instituto.
Terminar aquella etapa no tuvo nada de ceremonia simbólica. Para él, acabar la ESO y Bachillerato fue toda una liberación, una frase que encaja con la presión acumulada durante aquellos años.
Las secuelas no quedaron solo en el recuerdo y llegaron al cuerpo
No siempre se reconoce a tiempo lo que está ocurriendo cuando la exclusión se vuelve paisaje. Ruiz lo resume con una observación que va más allá de su caso y apunta a una forma de sufrimiento que muchos pasan por alto.
"El problema de ser invisible es que nadie se da cuenta cuando estás mal." - Álex Ruiz, influencer con discapacidad
Su historia añade otra capa cuando mira el presente. Aunque el acoso que sufrió ocurrió hace más de veinte años, no da por hecho que el problema haya desaparecido y plantea si solo ha cambiado de escenario.
Ahora bien, su vida no quedó fijada en aquel periodo. Álex Ruiz, diagnosticado con Atrofia Muscular, ha viajado a casi una veintena de países acompañado de Sandra.
La duda de Ruiz apunta a un acoso que puede cambiar de lugar
Esa comparación entre pasado y presente aparece formulada sin alivio automático. Ruiz no describe una mejora clara, sino una transformación posible del mismo daño.
"No sé si esto ha mejorado, o sencillamente ha cambiado porque ahora sigue después por redes." - Álex Ruiz, influencer con discapacidad
Entre la silla manual que nadie quería empujar y el eco que una agresión puede tener después en internet hay una tensión difícil de ignorar. En medio queda un dato concreto, pérdidas de peso, trastornos intestinales y la idea real de dejar el instituto.