Abrió hace menos de dos meses y ya veta influencers que piden comer gratis en Tenerife

El Guachinche Casa Aguere, en La Laguna, colocó un aviso para rechazar colaboraciones gratis con influencers y abrió un debate sobre si los seguidores se traducen realmente en clientes.

05 de agosto de 2026 a las 13:20h
Abrió hace menos de dos meses y ya veta influencers que piden comer gratis en Tenerife
Abrió hace menos de dos meses y ya veta influencers que piden comer gratis en Tenerife

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Ni un móvil ni una app explican por sí solos por qué un cartel a la entrada de un restaurante termina convertido en tema de conversación. En La Laguna, El Guachinche Casa Aguere ha decidido vetar a los influencers con un aviso visible en el acceso del local, una medida que llega cuando el negocio todavía lleva menos de dos meses abierto en Tenerife.

La escena tiene algo reconocible para cualquiera que siga la economía de la atención. Un perfil con muchos seguidores puede prometer alcance, pero eso no siempre llena mesas. Ahí está el centro del choque que este restaurante ha querido colocar a la vista de todos.

El local convirtió el acceso en un mensaje contra las colaboraciones gratis

La propiedad ha fijado una línea clara frente a quienes piden comer sin pagar a cambio de publicaciones. El negocio rechaza a los perfiles que solicitan servicios de hostelería sin coste escudándose en cifras de seguidores que, a su juicio, no garantizan clientes reales.

En sus redes sociales, la empresa endureció ese discurso con una frase que apunta directamente a una práctica muy extendida en negocios recién abiertos.

"Hay quien solo busca comer, viajar o conseguir cosas gratis sin aportar un valor real" - Propiedad de El Guachinche Casa Aguere

Después de esa publicación, el argumento del restaurante fue más allá del simple rechazo a grabar vídeos dentro del local. La empresa sostiene que hoy resulta accesible tener audiencia o producir contenido, pero que lo difícil de verdad es construir una comunidad que confíe en las recomendaciones.

También pesa la contradicción que señalan quienes siguieron su apertura

No toda la reacción ha sido favorable. Algunos usuarios han acusado al establecimiento de incoherencia al recordar que, durante sus primeras semanas de actividad, invitó a creadores de contenido para ganar visibilidad en la comarca metropolitana de la Isla.

Ese detalle cambia la lectura del cartel. Ya no se trata solo de un rechazo frontal a cierta forma de promoción, sino de un giro en la estrategia de un negocio que todavía está estrenándose ante el público.

El restaurante abrió hace menos de dos meses y ya discute qué tipo de visibilidad le compensa. Para un local nuevo, esa frontera entre promoción útil y oportunismo pesa tanto como el número de seguidores que aparezca en una biografía.

La tensión queda servida en la puerta del establecimiento. Por un lado, el negocio cuestiona el valor real de algunas colaboraciones gratuitas. Por otro, parte de los usuarios recuerda que esa misma exposición ayudó al local a hacerse visible en sus primeras semanas.

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