80.000 personas y 8 horas de directo: la velada de Ibai acabó vendiendo hasta un empleo

La Velada del Año reunió a unos 80.000 asistentes en La Cartuja y superó las ocho horas en Twitch y YouTube con combates, conciertos y una fuerte carga publicitaria.

28 de julio de 2026 a las 09:56h
80.000 personas y 8 horas de directo: la velada de Ibai acabó vendiendo hasta un empleo
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Más de ocho horas de directo, unos ochenta mil asistentes en el Estadio de La Cartuja de Sevilla y una mezcla que ya no cabe solo en la etiqueta de boxeo amateur. La velada del año volvió a Twitch y YouTube como un espectáculo de resistencia para el público y también como un escaparate donde caben combates, conciertos y publicidad sin demasiados filtros.

El gancho no estuvo solo en ver sobre el ring a Plex, TheGrefg, Tati, IlloJuan, Clersss, Roro y Edu Aguirre, reportero de El Chiringuito. También pesó esa lógica de evento total que encadena pelea, reacción, pausa musical y promoción comercial hasta convertir la retransmisión en una maratón.

Ibai Llanos convirtió la velada en un escaparate que fue mucho más allá del ring

Durante la noche aparecieron relojes, comida basura y el patrocinio de un portal de empleo laboral, una combinación que retrata bien el tono del evento. El boxeo funcionó como centro de gravedad, pero alrededor giró una maquinaria pensada para retener atención durante horas.

Ahí entraron también Núria Marín y Javi Hoyos, encargados de presentar una gala que necesitó ritmo constante para sostener una emisión tan larga. Entre combate y combate, Bad Gyal, Juanes, Anuel AA, Lucho RK y La Pantera ayudaron a que el directo no dependiera solo de los puñetazos.

El sorteo de un empleo dejó una de las imágenes más extrañas de la noche

No fue un cinturón ni una victoria lo que más descolocó, sino un anuncio comercial incrustado en plena liturgia del espectáculo. El patrocinador principal lanzó un sorteo para trabajar en la siguiente edición del evento.

La oferta incluía sueldo de mil euros netos, viaje y hotel pagados, y obligaba a introducir el código de la velada en la web de la empresa. El premio prometía mil euros netos junto con el viaje y el hotel pagados, una formulación llamativa dentro de una gala seguida por decenas de miles de personas.

Resulta difícil no preguntarse qué dice eso del momento actual de este tipo de formatos. Un evento capaz de llenar La Cartuja y sostener una retransmisión de más de ocho horas también encontró espacio para convertir un empleo en reclamo promocional.

La mezcla de combate, concierto y promoción sostuvo una emisión de más de ocho horas

Primero llegan los nombres que movilizan comunidad y después todo lo demás crece alrededor. Twitch y YouTube permitieron que la gala ampliara su alcance mientras el estadio de Sevilla aportaba la imagen de gran cita presencial.

Unos ochenta mil espectadores ocuparon el Estadio de La Cartuja de Sevilla el sábado, una cifra que da tamaño al fenómeno y ayuda a entender por qué cada pausa del programa sirve para vender algo más que el propio combate.

En ese esquema, la presencia de artistas como Bad Gyal, Juanes o Anuel AA no actúa como adorno. Funciona como combustible para que la audiencia aguante una velada larguísima, con tramos que piden música, caras conocidas y estímulos nuevos cuando el boxeo por sí solo ya no basta.

La retransmisión superó las ocho horas entre combates, presentadores, conciertos y promociones. En una noche así, el detalle más concreto no fue quién subió al ring, sino que entre relojes, comida basura y un sorteo laboral el espectáculo acabó vendiendo casi de todo.

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