Brasil está viendo el Mundial por YouTube y lo hace a una escala que ya no cabe en la vieja idea de una retransmisión alternativa. CazéTV emite gratis y en alta definición los 104 partidos del torneo de 48 selecciones, y durante el debut de Brasil ante Marruecos reunió 12 millones de dispositivos conectados, una cifra que marcó un récord mundial en la plataforma para un partido de fútbol.
Detrás del canal está Casimiro Miguel Ferreira, de 32 años, que convirtió una apuesta nacida en 2022 junto a LiveMode en un actor con peso real en el mayor escaparate del fútbol. Entre sus accionistas figura Cristiano Ronaldo, un detalle que ayuda a medir el tamaño del proyecto, aunque lo decisivo ahora no es el nombre propio sino el cambio de hábitos.
"El número de personas que optaron por ver el partido de la selección [brasileña] en ese canal a pesar del retraso indica un cambio de paradigma" - Gustavo Poli, veterano periodista deportivo
La observación tiene un matiz práctico nada menor. Ver el partido en streaming básico implica asumir un desfase de 25 segundos, frente a los 3 y 5 segundos de la radio, los 6 y 8 segundos de la televisión abierta digital y los 7 y 10 segundos de la televisión por fibra.
Globo perdió parte del control y YouTube ganó el partido por la atención
Durante décadas, Globo tuvo los derechos del Mundial en Brasil desde 1982. Ahora mantiene la mitad de los encuentros, mientras CazéTV emite en exclusiva los partidos de Argentina, Francia y Holanda, además de ofrecer programación en directo durante las 24 horas hasta la final del 19 de julio en Nueva York.
Ahí aparece una de las claves del fenómeno. El canal no solo compró partidos a la FIFA, también sumó una decena de grandes marcas como patrocinadoras y se reservó en Brasil los derechos exclusivos para difundir imágenes oficiales de goles, mejores momentos y entrevistas.
Esa combinación cambia la experiencia diaria del usuario porque el Mundial deja de ser solo un directo puntual y pasa a ocupar el móvil durante todo el día. El canal mantiene una emisión en directo las 24 horas hasta la final del 19 de julio, algo más cercano a una programación continua que a un simple escaparate de partidos.
Los creadores empujaron una audiencia que no espera al resumen nocturno
CazéTV reforzó su cobertura con un grupo de creadores brasileños que suman 30 millones de seguidores y 200 millones de visualizaciones mensuales. No llegan como adorno, sino como una capa extra de clips, comentarios y piezas complementarias pensadas para circular fuera del partido.
El efecto se notó también en los protagonistas del torneo. Josimar Dias, el portero caboverdiano conocido como Vozinha, pasó de 53.000 seguidores en Instagram a más de 1,5 millones tras el España-Cabo Verde y superó los 10 millones a las 24 horas.
Esa subida no habla solo de una actuación puntual ni de una anécdota de redes. Vozinha saltó de 53.000 seguidores a más de 10 millones en apenas 24 horas, una velocidad de exposición que encaja con una cobertura diseñada para convertir cada momento en material compartible.
El retraso no frenó al público cuando la gratuidad y la escala pesaron más
La paradoja de CazéTV está ahí y resulta difícil ignorarla. El canal atrae a millones incluso con una demora de 25 segundos, un margen que en fútbol puede arruinar un gol si entra antes una alerta en el móvil o si el vecino grita desde el otro lado de la pared.
Aun así, el público entró. Durante el Brasil ante Marruecos hubo 12 millones de dispositivos conectados al mismo tiempo, pese a que radio, televisión abierta digital y fibra entregan la jugada antes que el streaming básico.
Ese dato convive con otro igual de concreto. Mientras Globo conserva solo la mitad de los partidos, CazéTV no se limita a ocupar un hueco secundario y emite en exclusiva selecciones como Argentina, Francia y Holanda, con un récord mundial en YouTube que llegó precisamente en el partido donde el retraso debía pesar más.