10 meses de cárcel y 3 años sin redes: la condena que aparta a Soukaina Glamour de su escaparate

El Tribunal de Primera Instancia de Marrakech condenó a Soukaina Glamour a diez meses de prisión, 500 dírhams de multa y tres años sin redes sociales por ultraje público al pudor.

18 de agosto de 2026 a las 09:32h
10 meses de cárcel y 3 años sin redes: la condena que aparta a Soukaina Glamour de su escaparate
10 meses de cárcel y 3 años sin redes: la condena que aparta a Soukaina Glamour de su escaparate

Añadir The App Date como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora

Soukaina Janah, conocida como Soukaina Glamour, vuelve a sentarse en el centro de la conversación pública en Marruecos, esta vez con una condena firme de diez meses de prisión dictada este lunes por el Tribunal de Primera Instancia de Marrakech. El caso añade una sanción económica de 500 dírhams, unos 45 euros, y un castigo que afecta de lleno a su actividad pública diaria.

El tribunal la condenó por ultraje público al pudor y además le prohibió utilizar o aparecer en redes sociales durante tres años. No es un detalle menor cuando su notoriedad está ligada precisamente a su presencia en plataformas digitales.

La condena golpea el espacio donde construyó su imagen pública

La detención se produjo el pasado miércoles en el aeropuerto internacional Mohamed V de Casablanca, cuando iba a salir de Marruecos en un vuelo internacional. El arresto llegó después de que las autoridades detectaran la difusión de vídeos en sus cuentas digitales.

Entre esos contenidos figuraba uno en el que muestra su órgano genital. Ahí está el núcleo del caso que ha terminado en esta nueva sentencia firme.

Más allá de la pena de prisión, la prohibición de aparecer en redes sociales durante tres años altera su presencia pública de una forma más directa que la multa. Para cualquier figura cuya visibilidad depende de internet, desaparecer de ese escaparate no es un castigo accesorio.

Casablanca marcó el giro de un caso que acabó en Marrakech

La secuencia también deja una imagen clara. La detuvieron en un aeropuerto cuando estaba a punto de embarcar en un vuelo internacional, y pocos días después el proceso terminó con una resolución firme en Marrakech.

No era, además, la primera vez que el mismo tribunal la condenaba. En febrero de 2020 recibió una pena firme de dos años de prisión por difundir imágenes y grabaciones de audio de artistas y personas famosas sin su consentimiento.

Aquel antecedente y la nueva condena dibujan una continuidad judicial difícil de ignorar. En febrero de 2020 ya había sido condenada a dos años de prisión por unos hechos distintos, aunque también vinculados a la difusión de contenidos.

La multa queda en segundo plano frente al veto digital

Los 500 dírhams, equivalentes a unos 45 euros, quedan casi empequeñecidos al lado de la pena de cárcel y del veto en redes. La cifra importa, pero el peso real de la sentencia parece estar en la privación de libertad y en la expulsión temporal del entorno donde era visible.

Hay una tensión evidente entre la cuantía de la multa y el alcance práctico de la prohibición digital. La sanción económica apenas ronda los 45 euros, mientras que el bloqueo de tres años sobre su presencia en redes toca el canal que más directamente conecta con su audiencia.

Ese contraste queda fijado en los números más concretos del caso, con diez meses de prisión, 500 dírhams de multa y tres años sin redes sociales, frente a un antecedente de dos años de cárcel en febrero de 2020 por difundir contenido de terceros sin consentimiento.

Sobre el autor
Redacción
Ver biografía