WhatsApp ya deja hablar con un nombre de usuario, pero el teléfono sigue siendo obligatorio

WhatsApp permitirá iniciar chats con un nombre de usuario opcional y editable sin mostrar el número, aunque seguirá pidiendo teléfono para crear la cuenta y quien ya lo conozca podrá escribir igual.

02 de julio de 2026 a las 21:59h
WhatsApp ya deja hablar con un nombre de usuario, pero el teléfono sigue siendo obligatorio
WhatsApp ya deja hablar con un nombre de usuario, pero el teléfono sigue siendo obligatorio

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WhatsApp lleva años atada al número de teléfono como llave de entrada y como forma de contacto. Eso no cambia del todo, pero sí empieza a moverse una pieza importante porque la app permitirá escribir a otra persona usando un nombre de usuario opcional y personalizable en lugar de su número.

La novedad tiene una lectura práctica inmediata. Quien quiera compartir su contacto sin enseñar el móvil completo podrá hacerlo, aunque WhatsApp no rompe con su sistema actual y seguirá exigiendo un número de teléfono para crear nuevas cuentas.

WhatsApp abre otra puerta para hablar sin compartir el número

Desde esta semana, todos los usuarios podrán reservar ese nombre de usuario, dentro de un despliegue que ya está en marcha. La gestión solo estará disponible en la aplicación móvil, así que la versión web queda fuera de este primer paso.

Ahí aparece uno de los matices que más pesan en el uso real. Para empezar una conversación bastará con introducir el nombre de usuario, algo mucho más cercano a cómo funcionan otras plataformas donde el identificador público sustituye al número visible.

Ahora bien, WhatsApp no va a convertir ese alias en un perfil fácil de rastrear. La plataforma no incluirá un buscador de nombres de usuario, de modo que quien quiera escribir a otra persona tendrá que conocer ese nombre de antemano.

La privacidad gana terreno, pero no desaparece del todo la lógica del teléfono

Esa ausencia de búsqueda reduce la exposición pública del identificador, aunque también añade fricción. En la práctica, el sistema sirve más para compartir el contacto de forma directa que para descubrir personas dentro de la aplicación.

Además, la app permitirá añadir una clave vinculada al nombre de usuario. Esa clave funcionará como una contraseña para que otros puedan enviar mensajes, una capa extra que introduce control sobre quién puede abrir una conversación.

También conviene mirar la letra pequeña del cambio. Si alguien ya conoce el número de teléfono asociado a la cuenta, podrá seguir enviando mensajes como hasta ahora.

El alias tapa el número ante el destinatario, pero no lo borra del sistema

En ese escenario, el receptor verá el nombre de usuario y el número quedará oculto. El teléfono seguirá siendo obligatorio para abrir una cuenta nueva, así que WhatsApp aligera la exposición del dato, pero no lo aparta del centro de su infraestructura.

Hay otro detalle útil para quienes cambian de identidad digital con frecuencia o quieren corregirla más adelante. El nombre de usuario podrá modificarse desde el apartado de configuración de la aplicación, sin quedar fijado de forma permanente tras la reserva inicial.

El resultado mezcla comodidad y límites muy claros. Quien conozca el número podrá seguir escribiendo igual, pero quien no lo tenga necesitará ese nombre reservado y, si el usuario activa la clave, también una segunda barrera antes de enviar el primer mensaje.

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